Debido al caos que está viviendo el sur de Brasil a causa de las inundaciones por las copiosas lluvias, hay desabastecimiento en la frontera con el vecino país.
La situación se ve agravada en los combustibles. Las estaciones han impuesto restricciones a la venta del mismo, solo cargando a vehículos y no llenando tarrinas; algunas incluso han impuesto un máximo de carga de 20 litros en los tanques de los vehículos.
Los comerciantes aseguran el abastecimiento para los próximos días, aunque se teme por la continuidad de las lluvias que podría enlentecer aún más la distribución.

