La inflación en Uruguay mostró un repunte en mayo, situándose en un 4,1% interanual. Este incremento se debió principalmente al alza en los precios de las verduras, derivado de un exceso de lluvias.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) de Uruguay reportó un aumento del 4,1% en el índice de precios del consumo (IPC) en términos interanuales para mayo. Este incremento se debe principalmente a la subida en los precios de las verduras, una consecuencia directa del exceso de lluvias. Comparado con el mes anterior, el IPC subió un 0,4%, alineándose con las previsiones de la última encuesta de expectativas del Banco Central del Uruguay (BCU).
El aumento mensual del 0,4% en el IPC estuvo impulsado por un notable incremento en la categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró una subida del 0,8%. Dentro de esta categoría, las verduras, tubérculos y legumbres se encarecieron un 10,8%. Estos incrementos no fueron compensados por las caídas en los precios de la carne y productos derivados (-0,4%), leche y productos lácteos (-0,4%), y frutas y frutos secos (-6,2%).
Además, el sector transporte mostró un aumento del 0,5% debido al incremento en el precio de la nafta (1,9%), aunque se observó una baja en los precios del gasoil (-1,8%), transporte de pasajeros con chofer (-3,2%) y pasaje de avión (-2,2%).
Al analizar los productos en función de su sensibilidad al dólar y precios internacionales, los productos transables registraron un aumento interanual del 1,7%, mientras que los productos no transables, que se determinan a nivel doméstico, continuaron con un aumento superior al 6%. Esto refleja la problemática del atraso cambiario y su impacto en la competitividad.
Las expectativas de inflación para el futuro muestran una tendencia al alza. Los analistas consultados por el BCU prevén que la inflación cierre este año en torno al 5,5%, acelerando al 6% en 2025 y 2026. El Centro de Investigaciones Económicas proyecta que la inflación se mantendrá dentro del rango meta hasta mediados de 2025, superando el 6% en julio de ese año y cerrando en torno al 6,4%.
A pesar de la aceleración de la inflación en mayo, Uruguay ha logrado mantener la inflación dentro del rango meta establecido por el gobierno de entre 3% y 6%. Las proyecciones indican que, aunque la inflación podría incrementarse en los próximos años, se espera que se mantenga dentro de límites controlables.

