Se votó el programa, la memoria de gestión, y los integrantes de la Junta Nacional en un ambiente tenso que tuvo a Guillermo Domenech arengando a los militantes y a Eduardo Radaelli desafiando a Manini Ríos.
Los cabildantes tuvieron un domingo tenso, con una convención nacional marcada por silbidos, gritos de enojo y acusaciones de violar el estatuto del partido. El momento de mayor tensión se dio cuando, después de gritos entre las agrupaciones -como “esto no es dictadura, eh”-, el senador Guillermo Domenech saltó desde las gradas del Club Atlético Welcome (donde estaban los convencionales) hacia la cancha para arengar de manera envalentonada a su gente al grito de “Manini presidente”.
Ya desde el comienzo de la convención -a la que asistieron 470 congresistas de los 500 convocados- se vio la clara división en Cabildo Abierto. Antes de la votación de la candidata a la vicepresidencia -las dos opciones eran mujeres- con el personal de la Corte Electoral presente, el líder del partido Guido Manini Ríos pidió que se votara una de ellas: Lorena Quintana. Al decir su nombre, los presentes ovacionaron con gritos y aplausos, salvo por los integrantes del Espacio de los Pueblos Libres, que se quedaron quietos. Y es que ellos tenían su propia propuesta, que no es la que eligió el senador: Rossana de Olivera.
La vicepresidencia fue la primera votación del día, y quedó como ganadora Quintana con 338 votos. Por lo tanto, será ella, tal como lo quiso Manini Ríos, quien complete la fórmula presidencial para octubre. De Olivera -secretaria general del Espacio de los Pueblos Libres, sector que tiene el 23% de los congresistas-, por su parte, consiguió 121 apoyos. Y hubo 10 convencionales que se abstuvieron, y uno que se ausentó al momento de la votación.
Manini Ríos destacó que a Quintana la eligió una “abrumadora mayoría”, “dándole la confianza con la convicción de que va a darle más fuerza a la fórmula y va a contribuir a llegar con el mensaje a todos los rincones del país”.
La tensión creció con el correr de las horas. El siguiente punto de conflicto residió en la votación de los integrantes de la Junta Nacional. A cada congresista, al momento de ingresar a la zona de las gradas, le dieron un sobre azul con una lista para la elección de este órgano partidario. Pero al momento de la votación, Eduardo Radaelli tomó la palabra y argumentó que la lista -que era única- no era válida porque no cumplía con lo que establece el último estatuto, de 2022, que es que hay que ser convencional para integrar esta Junta Nacional.

