Las aeronaves eléctricas podrán transportar hasta cinco kilos y permitirán reducir los traslados de tres horas a 10 minutos.
La empresa uruguaya Drone Uy se alió con una compañía de comercio electrónico brasileña para enviar paquetes a través de un dron, que tendrá la función de delivery. El proyecto, informado por El Observador, comenzará con un plan piloto en diciembre y continuará en 2025 con la entrega de unos 3.000 paquetes diarios a través del artefacto.
Para el plan piloto se planea la instalación de cuatro vertipuertos (o aeropuertos verticales), que se están presentado como una solución para el tráfico urbano y las limitaciones del espacio en las ciudades. Permite facilitar las operaciones de despegue y aterrizaje de aeronaves eléctricas, como los drones.
En Uruguay estarán en zonas específicas, que son los puntos designados para la descarga de los productos desde estos drones. Si bien el lugar está definido, la empresa todavía no lo ha dado a conocer aunque ya descartó que Montevideo sea uno de los puntos.
La empresa uruguaya Drone Uy tiene la autorización de la Dirección Nacional de Infraestructura Aeronáutica uruguaya (Drone Uy)
Los vertipuertos tendrán una plataforma de cinco metros cuadrados dentro de un área cercada, que será el espacio en el que los drones aterrizarán. Además, la zona tendrá un contenedor para almacenar los paquetes y otros elementos logísticos.
Drone Uy es una empresa que opera desde 2021 y tiene la autorización de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura (Dinacia) para enviar estos paquetes. Se alió con Speedbird Aero, una compañía brasileña con experiencia en el sector. “Vamos a empezar de a poco, pero al final tenemos previsto entregar 3.000 paquetes diarios”, dijo Diego Silva, el CEO de Drone.uy, en declaraciones consignadas por el medio uruguayo.
Los drones uruguayos tendrán una caja de 30 litros, con una capacidad de cinco o seis kilos en una distancia máxima de 20 kilómetros. Pueden volar hasta una velocidad de 60 kilómetros por hora. En Uruguay está autorizado un máximo de 120 metros de altura para volar para no obstaculizar las aeronaves comerciales que vuelan a una altura superior a los 150 metros.
Los artefactos operan de manera automática, aunque tienen un supervisor de vuelo que hace los ajustes necesarios. Una vez que se programa la ruta y se carga el paquete, el dron sigue el camino de manera independiente, entrega la mercadería y regresa al centro de distribución.
En julio de 2023, el Hospital de Tacuarembó comenzó a utilizar un dron para trasladar distintos insumos médicos, como medicamentos, los resultados de exámenes y leche materna. De la puesta en marcha del proyecto participaron la Facultad de Ingeniería de la universidad estatal (la Udelar) y una empresa hispano-uruguaya. Los controles técnicos estuvieron a cargo de la Dinacia.
El director del hospital, Ciro Ferreira, ostuvo que el objetivo de este estreno es mejorar la asistencia en “gente más humilde” que se atiende en ASSE, el servicio de salud público de Uruguay. Los médicos del centro pueden tomar decisiones en “menos tiempo, salvando la vida de nuestros niños con la leche humana procesada”, indicó.
“En estos momentos donde los drones son usados para la guerra en el viejo mundo, llevando bombas, para mal, qué bueno que podamos usarlos para hacer el bien”, aseguró el director del hospital.

