FA se vuelca por la postura de la exministra Arismendi y se distancia de decreto de Vázquez; blancos alertan que no se podría desconocer contraprestación y que el tema lo debería definir el Poder Legislativo.
Yamandú Orsi, aspirante a la Presidencia por el Frente Amplio, y Gabriel Oddone, su principal candidato a ser ministro de Economía y Finanzas en caso de ganar, han declarado en las últimas horas que los planes sociales provistos por el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) dejarán de funcionar como un sistema de contraprestaciones. ¿Qué quiere decir esto? Que se retirará la necesidad de que las familias envíen a sus niños y adolescentes a la escuela o el liceo como una condición para cobrar asignaciones familiares.
El tema no es la primera vez que se discute en Uruguay, de hecho fue motivo de importantes disputas dentro del Frente Amplio durante los gobiernos de José Mujica y el último de Tabaré Vázquez, en los que el Partido Comunista, en especial la exministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, advertía que no se debía pedir nada a cambio de los planes sociales.
El corte de asignaciones por no ir a estudiar se empezó a implementar a partir de 2013, durante el gobierno de Mujica. Se hizo basándose en la Ley N° 18.227, que establece criterios en cuanto a cómo se hacen los pagos de asignaciones según el nivel educativo de los menores.
Sin embargo, en 2015, cuando Vázquez volvió a ser presidente y Arismendi regresó a la cartera de Desarrollo Social —donde ya había estado en el primer período del Frente Amplio—, las asignaciones dejaron de cortarse para los niños y adolescentes que no estudiaban. Ese mismo año, poco antes de asumir en el cargo, ella dijo en una entrevista con El País: “Si yo además de que no van, todavía les saco la comida y la plata, es como que les dijera: ‘embrómense para el resto de su vida’”.

