Las elecciones municipales en Brasil sirvieron de termómetro entre las fuerzas de Lula y de Bolsonaro.

En San Pablo, los resultados fueron muy disputados, mientras que Río de Janeiro renovó su confianza en Eduardo Paes, el alcalde que supo arrimarse al actual presidente.

Considerada la antesala de las presidenciales de 2026, se llevaron a cabo las elecciones municipales en Brasil ayer, una cita que mide las fuerzas de izquierda y derecha, encarnadas respectivamente en el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su predecesor derechista Jair Bolsonaro.

En la capital económica de Brasil, San Pablo, el alcalde de São Paulo, Ricardo Nunes, respaldado por Bolsonaro, buscará la reelección en el balotaje contra el diputado Guilherme Boulos, candidato de Lula, tras los comicios de ayer. Nunes obtuvo un 29,49 % de los votos, frente al 29,06 % de Boulos, en una de las contiendas más igualadas de las últimas décadas en la capital paulista y que solo se definió con el 99,52 % del escrutinio completado, según datos del Tribunal Superior Electoral.

El influenciador y empresario Pablo Marçal, que dividió el campo de la derecha con un estilo predominantemente belicoso y provocador, finalmente se quedó, por muy poco, fuera de la segunda vuelta, al terminar en tercer lugar, con un 28,14 % de los sufragios.

Una diferencia de unos 55.000 votos impidió que este gurú que hizo fama en las redes sociales dando charlas motivacionales avanzase al balotaje. Más lejos se quedaron la diputada socialista Tabata Amaral (9,92 %) y el presentador de televisión José Luiz Datena (1,84 %), quien en un debate de televisión agredió con una silla a Marçal.

La campaña en la capital paulista ha sido una de las más crispadas, con episodios de violencia entre los candidatos y sus asesores en dos de los debates realizados.

Boulos ya estuvo en la segunda vuelta de las municipales de 2020, aunque en esa ocasión perdió frente a Bruno Covas, quien falleció un año después víctima del cáncer, momento en el que asumió Ricardo Nunes.

En Río, con un total de 5 millones de electores, los votantes renovaron su confianza en Eduardo Paes, el alcalde que trajo los Juegos Olímpicos en 2016 y supo arrimarse a Lula para ganar las elecciones por cuarta vez.

Carlos y Jair Renan Bolsonaro, dos hijos del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, fueron elegidos concejales en las cámaras municipales de Río de Janeiro y Balneário Camboriú, respectivamente.

Carlos Bolsonaro fue el candidato más votado en Río con más de 130.000 votos y asumirá un séptimo mandato como edil de la capital fluminense, con el 100 % de las urnas escrutadas, según los resultados del Tribunal Superior Electoral (TSE).

Renovó así su escaño pese a sus problemas con la Justicia brasileña. Es investigado en diversas causas, entre ellas una por participar en una supuesta red de espionaje ilegal que vigiló a adversarios y aliados políticos durante el Gobierno de su padre (2019-2022).

Por su parte, Jair Renan Bolsonaro ejercerá su primer mandato en la ciudad de Balneário Camboriú, Santa Catarina, donde logró unos 3.000 sufragios, siendo también el más votado de los aspirantes a concejal en esa localidad. Como su hermano, tiene causas pendientes con la Justicia, que le investiga por fraudes y lavado de dinero.

Ambos son abanderados de la plataforma política de su padre: el Partido Liberal (PL).

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