Con el objetivo de que el postulante blanco dejara de enfocarse exclusivamente «en los logros del gobierno» para mostrar una faceta más humana, su comando de campaña buscó un cambio en la comunicación.
Dentro del panorama de incertidumbre sobre el resultado electoral que tienen en este tramo final de campaña los principales dirigentes del Partido Nacional —y los integrantes del comando del candidato Álvaro Delgado— hay una cosa que es segura: nadie esperaba el escenario de adversidad que están mostrando la mayoría de las encuestasy mediciones diarias de las principales consultoras de opinión pública.
Es decir, con un Frente Amplio que prácticamente no baja de un piso de 44%, con una coalición que en muchos casos no alcanza todavía ese nivel —salvo por las mediciones de Factum, en donde el bloque oficialista viene oscilando este año entre el 48% y el 49%—, y con un Partido Colorado que, luego de las elecciones internas, consolidó un crecimiento con el candidato Andrés Ojeda a la cabeza.
La batalla crucial entre la coalición de gobierno —liderada en este período por los nacionalistas, que aspiran a repetir la conducción para este 2025, aunque con una distribución interna que ya se sabe será diferente, sobre todo por la baja de intención de voto de Cabildo Abierto— y el Frente Amplio es por la mayoría parlamentaria. Es un objetivo clave que para el oficialismo supone superar a la oposición por al menos cinco puntos porcentuales en las elecciones de este 27 de octubre, como adelantó ayer el director de Opción Consultores, Rafael Porzecanski en su exposición durante el evento Balance Anticipado 2024 que organizó El País.
Por eso a varios dirigentes blancos, algunos de los cuales son del riñón del exsecretario de la Presidencia, les gana cierta «desazón» cuando ven en el tracking diario que hacen las empresas Opción y Equipos —mediciones diarias en base a una muestra de unos 800 casos— que la coalición de izquierda aparece estabilizada en niveles que saca resoplidos en el Partido Nacional, y más cuando el candidato Yamandú Orsi evita participar de instancias que puedan habilitar debates con el oficialismo.
La agrupación Blancos con Ojeda, que lidera la exfiscal Gabriela Fossati, busca justamente capitalizar ese deplazamiento, lo que en el entorno de Delgado han calificado como una «movida al borde del reglamento» pero tolerada en pos de una línea discursiva que busca evitar toda confrontación pública con el socio coalicionista.

