En el marco del evento “Perspectivas económicas para las Américas 2024”, organizado en Asunción, los organismos multilaterales aportaron sus visiones sobre como aumentar el espacio fiscal y reducir deudas.
En un mundo en el que las tasas de interés vienen bajando y los commodities están más estables, pero donde persisten los riesgos geopolíticos y las restricciones en el comercio internacional, América Latina, que viene creciendo a un ritmo muy débil, debería acelerar sus políticas económicas.
¿Cómo hacerlo? Rebalanceando sus políticas monetaria y fiscal, actualizando agendas en función de las nuevas realidades, logrando consolidación, protegiendo la inversión que es escasa y el gasto social que creció, aumentando la credibilidad de las instituciones (de los bancos centrales y ministerios de Economía), manejando los créditos ante condiciones cada vez más exigentes, y en especial acelerando el crecimiento del PIB a través de reformas que vayan haciendo los gobiernos, entre otras medidas transversales a muchos países.
En la medida en que no existe -o hay muy poco- espacio fiscal en estos países, los expertos insistieron en que la solución pasa por la consolidación rápida y la atraer inversiones.
Plantearon que las reformas deberían orientarse al aumento de los ingresos fiscales. “Esto se logra no solo aumentando impuestos, sino combatiendo la evasión y la elusión fiscal”, puntualizó Parrado.
Asimismo, recomendó ser más eficientes en los gastos ante subsidios energéticos en sectores que no los necesitan, o bajando salarios muy altos en el sector público, entre otras cosas que deberían reverse para aumentar los ingresos y bajar las deudas del Estado.
El FMI sostiene que existen exoneraciones tributarias en esta región que fueron bien dadas en su momento por situaciones coyunturales y que se han mantenido sin sentido.

