La integración de la oposición en las empresas públicas, los servicios descentralizados y las comisiones binacionales ha sido motivo de controversia en los últimos gobiernos.
La coalición republicana tiene varios desafíos por delante: la coordinación entre los socios, el vínculo con el Poder Ejecutivo y el reparto de cargos de contralor en el Estado. Los tres frentes están abiertos y concentran la atención de dirigentes y sectores: si bien hay quienes plantean que aún no es momento de hablar sobre la representación opositora en entes autónomos, servicios descentralizados y comisiones binacionales, otros reconocen que el tema está sobre la mesa desde el lunes 25 de noviembre.
Tras su primera reunión con Luis Lacalle Pou, el presidente electo Yamandú Orsi descartó que dirigentes de la oposición integren su gabinete, pero, en contrapartida, anunció que le ofrecerá puestos en el Ejecutivo. “Donde existe la posibilidad de cargos de contralor, no tengo dudas (que se le ofrecerá a la oposición ocuparlos); vamos a seguir con la misma línea, en los entes (autónomos), en servicios (descentralizados), en los cargos de contralor, por supuesto, como siempre. No lo tengo pensado para el gabinete”, respondió Orsi el miércoles en conferencia de prensa.
¿En una coalición sin una orgánica ni un interlocutor con el gobierno electo designado, quién o quiénes definirán qué cargos y quiénes los ocuparán? La reunión de Pedro Bordaberry y de otros legisladores electos por Vamos Uruguay (Partido Colorado) con los presidenciables de los socios de la coalición y con Orsi encendió las luces de alerta.
De todas maneras, el Frente Amplio le está dando a Bordaberry un espacio protagónico dentro de la oposición, al punto que Orsi se reunió antes con él que con Delgado, que fue el candidato más votado del bloque en octubre. En ese marco, el presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, dijo que prefiere a Bordaberry para negociar con los opositores. “Es un hombre que ha demostrado ser dialoguista dentro del Parlamento. También Delgado fue en su momento negociador. Lo puede retomar si le queda el liderazgo del partido. Pero eso lo definirá Orsi.
Dirigentes de la coalición informaron a El País que las negociaciones con el gobierno electo para completar los cargos de contralor podrían extenderse hasta después de las elecciones departamentales del 11 de mayo de 2025, como ya ha sucedido, porque alguno de los candidatos a intendentes o alcaldes podrían ocupar estos puestos en caso de ser derrotados en las urnas.
Tras la reunión con Lacalle Pou en Torre Ejecutiva, Orsi dijo, además de los directores de entes autónomos y servicios descentralizados, hay “responsabilidades de segundo y tercer nivel” de gobierno “que tienen que ver con características técnicas”, por lo que “se verá” si integrantes de la coalición pueden asumirlas.

