El observatorio meteorológico brasileño Metsul advirtió que el mes de octubre comenzó con señales incipientes de la llegada del fenómeno climático La Niña a la región, lo que podría tener consecuencias directas en países como Brasil, Paraguay y Uruguay.
Señales en el Pacífico Ecuatorial
De acuerdo con el organismo, el Océano Pacífico Ecuatorial registró en setiembre anomalías semanales de temperatura típicas de La Niña en su franja centro-oriental, confirmadas en dos semanas, aunque no consecutivas. El patrón muestra un enfriamiento progresivo de las aguas superficiales, un indicador clásico de evolución hacia el fenómeno.
El informe, basado en datos del Centro de Predicciones Climáticas de la NOAA, precisa que para confirmar oficialmente la presencia de La Niña se requieren varias semanas consecutivas con anomalías negativas en la temperatura superficial del mar, de al menos -0,5 °C, en la denominada región “El Niño 3.4”.
Efectos esperados en la región
Aunque Metsul subraya que las señales aún son incipientes, recordó los impactos históricos de La Niña en Uruguay y países vecinos:
Mayor probabilidad de sequías prolongadas en el Cono Sur, con impacto directo en la agricultura y la ganadería.
Eventos de lluvias irregulares, con períodos secos alternados con precipitaciones intensas.
Posibles efectos en la producción de alimentos, disponibilidad de agua y riesgos de incendios forestales.
Perspectiva a corto plazo
El organismo señaló que en las próximas semanas no se espera que el clima adopte todavía un comportamiento típico de La Niña, aunque el riesgo aumenta hacia fines de año si las tendencias se consolidan.
El anuncio reaviva la atención en Uruguay, donde sectores productivos y autoridades ya analizan medidas preventivas para mitigar eventuales consecuencias en un contexto de alta sensibilidad por los fenómenos climáticos recientes.

