La ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, salió a defender el acuerdo de cooperación firmado entre el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) y el Ministerio de Defensa Nacional, que generó cuestionamientos tanto en la interna del Frente Amplio como desde algunos gremios de la educación.
Previo a concurrir al Parlamento, convocada por el senador nacionalista Javier García, la ministra debió asistir al Secretariado Ejecutivo del Frente Amplio para explicar los alcances del convenio, luego de que los sectores Casa Grande y el Partido Socialista expresaran reparos sobre la iniciativa.
El acuerdo, firmado la semana pasada con la presencia del presidente Yamandú Orsi, prevé que entre 20 y 30 adolescentes vinculados al Inisa, que participen de forma voluntaria y cuenten con el aval de los equipos técnicos, puedan acceder a capacitaciones en escuelas técnicas dependientes del Ministerio de Defensa.
Al referirse a las críticas, Lazo sostuvo que “todo lo vinculado a la Defensa Nacional y, sobre todo, a lo militar es producto de ciertas sensibilidades”, y vinculó esas reacciones a la historia reciente del país y al período de la dictadura cívico-militar. Asimismo, afirmó que dentro del Frente Amplio existe un “abanico importante de visiones” y que no le resultan negativas las miradas críticas sobre el acuerdo.
Desde Casa Grande se cuestionó que se sugiera el ámbito militar como una alternativa de inserción para adolescentes bajo medidas judiciales, al considerar que ello refuerza procesos de estigmatización y naturaliza el control y la disciplina como herramientas educativas. Ante esto, Lazo aclaró que no se impartirá instrucción militar y remarcó que el convenio involucra no solo al Ejército, sino también a la Armada y la Fuerza Aérea, en áreas de formación técnica.
Por su parte, el presidente del Inisa, Jaime Saavedra, explicó que ya hay equipos técnicos trabajando en los proyectos específicos. Indicó que en marzo se realizará una presentación en la ex Colonia Berro para que los jóvenes conozcan las opciones disponibles y, en una segunda etapa, puedan comenzar capacitaciones en oficios como albañilería, pinturería, tisanería, idiomas e informática.
Saavedra señaló además que el convenio será evaluado en función de su funcionamiento: “La realidad laudará. Si las cosas andan bien, tendremos razón; y si no, el convenio cesa y habrá aprendizajes para corregir a futuro”.
Las críticas también llegaron desde los sindicatos de la educación. La FUM-TEP sostuvo que la formación de los jóvenes del Inisa no debe abordarse desde las Fuerzas Armadas, señalando las deudas pendientes de esa institución con la sociedad por su rol durante la dictadura. Consultado sobre esa postura, Saavedra respondió que no leyó los comunicados y destacó el respaldo del Poder Ejecutivo al proyecto.
En tanto, el senador frenteamplista Carlos Varela, integrante de la comisión de Defensa, afirmó que existe un prejuicio histórico sobre el rol de las Fuerzas Armadas y sostuvo que hoy son instituciones “profundamente democráticas”, descartando riesgos de adoctrinamiento.
Finalmente, el senador blanco Javier García expresó su convicción de que el acuerdo será beneficioso y cuestionó que algunas críticas se basen exclusivamente en diferencias ideológicas. “No puede ser más importante la ideología que rescatar a un muchacho o muchacha para que no reincida y pueda reinsertarse en la sociedad”, concluyó.

