La Justicia resolvió avanzar hacia la liquidación del concurso de la herencia del empresario Rubén Gustavo Basso Pallares, luego de que la propuesta de convenio presentada por las herederas no lograra reunir las mayorías exigidas por la Ley de Concursos y Reorganización Empresarial (LCRE).
La decisión se adoptó tras el informe presentado por la sindicatura del proceso, que concluyó que las adhesiones al acuerdo propuesto no alcanzaban el respaldo necesario de los acreedores para aprobar el convenio.
La abogada Andrea Ramírez, del Estudio Bragard, explicó que ante esta situación el proceso concursal cambia de etapa.
“El juzgado competente decretó la liquidación del concurso de la herencia de Rubén Gustavo Basso Pallares, luego de que la sindicatura informara que la propuesta de convenio con adhesiones presentada por las herederas no alcanzó las mayorías exigidas por la Ley de Concursos y Reorganización Empresarial”, señaló.
Etapa de liquidación
Con esta resolución, el procedimiento pasa a la fase de liquidación de la masa activa, lo que implica la venta de los bienes del patrimonio para atender las deudas con los acreedores.
“En consecuencia, el proceso concursal pasa a la etapa de liquidación de la masa activa, la cual será llevada adelante por la sindicatura designada, conforme a lo previsto en la normativa concursal”, explicó Ramírez.
La resolución judicial establece además que se mantiene la suspensión de la legitimación para disponer y obligar a la masa del concurso, mientras la sindicatura continúa administrando el proceso.
El tribunal también dispuso la formación de una pieza separada por incidente de calificación, de acuerdo con lo previsto en el artículo 196 de la normativa concursal.
Rechazo a recurso del administrador
En el mismo fallo, la Justicia rechazó un recurso presentado por el contador que había sido designado como administrador de la herencia en el proceso sucesorio.
Según explicó la abogada, el tribunal entendió que esa figura no tiene legitimación para actuar dentro del concurso, ya que en ese ámbito la representación y administración del patrimonio corresponde exclusivamente a la sindicatura.
“En el proceso concursal la representación y administración de la masa corresponde exclusivamente a la sindicatura designada”, indicó Ramírez.
Antecedentes del caso
En 2025, el juez de Concurso Leonardo Méndez decretó el concurso necesario de la herencia de Gustavo Basso, a pedido de varias familias propietarias de campos que reclamaban deudas por arrendamientos vinculadas a la operativa de Conexión Ganadera.
Uno de los puntos centrales del proceso fue la discusión sobre la solvencia de la herencia.
La defensa de la familia sostuvo que el patrimonio del empresario era solvente al momento de su fallecimiento, al presentar un inventario con activos por US$ 41,9 millones y pasivos por US$ 8 millones, lo que implicaría un patrimonio positivo cercano a US$ 33,9 millones.
Sin embargo, el magistrado concluyó que la mayor parte de esos activos se encontraba comprometida en procesos judiciales, lo que reduce significativamente su disponibilidad.
Según la sentencia, de los US$ 41 millones declarados, unos US$ 35 millones no están disponibles de forma inmediata, por lo que el activo efectivo se reduce a US$ 6,5 millones, una cifra inferior al pasivo, lo que configura una situación de insolvencia.
Bienes y deudas
El inventario de la herencia incluye inmuebles, vehículos de alta gama, participaciones en empresas y créditos contra compañías y particulares.
Entre los bienes figura un apartamento en la Torre Imperiale de Punta del Este, otros inmuebles en Montevideo y un campo en Florida valuado en US$ 3,1 millones, además de 12 vehículos.
También aparecen acciones en diversas sociedades vinculadas al negocio ganadero, aunque algunas fueron valoradas en cero debido a que se encuentran en concurso de acreedores, entre ellas Conexión Ganadera y varias empresas tomadoras de ganado.
En cuanto a los créditos a favor de Basso, el principal corresponde al frigorífico Casa Blanca, con un reclamo que supera los US$ 20 millones entre deuda e intereses, además de otros montos reclamados a empresas y a 55 personas físicas.
Por el lado de las obligaciones, la herencia enfrenta reclamos de instituciones financieras, empresas y trabajadores.
Entre los principales acreedores figuran HSBC, que reclama más de US$ 2,1 millones, y el Banco República (BROU), con un reclamo superior a US$ 1,5 millones más intereses.
Con la decisión judicial de avanzar hacia la liquidación, el proceso entra ahora en una etapa en la que la sindicatura deberá administrar y vender los bienes disponibles del patrimonio para atender las deudas con los acreedores, conforme a lo establecido en la legislación concursal vigente.

