Sebastián Marset, uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, fue capturado este viernes en Bolivia en un operativo policial realizado durante la madrugada y posteriormente extraditado a Estados Unidos, país que lo acusa de lavado de dinero y lo investigaba por su papel en redes internacionales de narcotráfico.
El uruguayo, de 34 años, es señalado como líder del denominado Primer Cartel Uruguayo y era requerido por la justicia de varios países de la región. La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) ofrecía una recompensa de hasta 2 millones de dólares por información que permitiera su captura.
Operativo en la madrugada
Según informó el ministro de Gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, la investigación que permitió ubicar a Marset llevaba varias semanas en desarrollo.
El operativo comenzó alrededor de las 3:00 de la madrugada y se desarrolló de manera simultánea en dos inmuebles: uno donde se encontraba el narcotraficante y otro utilizado por su equipo de seguridad, que también funcionaba como centro de operaciones.
Primero ingresaron las fuerzas policiales al edificio donde estaba el grupo de seguridad, cuyos integrantes fueron neutralizados sin que se registraran enfrentamientos. Posteriormente los efectivos se trasladaron a la vivienda donde se encontraba Marset, ubicada a pocos minutos del lugar.
Las autoridades bolivianas destacaron que no hubo muertos ni heridos durante el procedimiento y que el detenido fue tratado de manera respetuosa.
Tras su captura se le tomaron las huellas digitales y, según indicó el ministro, el narcotraficante permaneció en silencio durante todo el proceso.
Extradición inmediata a Estados Unidos
Horas después del operativo, Marset fue trasladado hacia Estados Unidos.
El gobierno boliviano aclaró que la DEA no participó directamente en la captura, aunque sí se encargó del traslado del detenido hacia territorio estadounidense.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, calificó el procedimiento como un “hecho histórico” y sostuvo que marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado en la región.
Por su parte, el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, confirmó que mantuvo una conversación telefónica con el mandatario boliviano tras conocerse la noticia. Según explicó, las autoridades bolivianas debieron superar algunas dificultades internas antes de concretar la captura.
Reacción de Estados Unidos
Desde el Departamento de Estado estadounidense celebraron el resultado del operativo.
La Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos afirmó que “el reino de terror y caos de Sebastián Marset ha terminado”, destacando el impacto de la captura para la seguridad regional.
La detención ocurre además en el marco del programa “Escudo de las Américas”, una coalición anticarteles impulsada por Estados Unidos y respaldada por varios gobiernos del continente.
Una larga búsqueda internacional
La captura de Marset se produce casi tres años después de su espectacular fuga en Bolivia, cuando logró escapar junto a su familia de un megaoperativo policial que movilizó a más de 2.000 efectivos.
En aquella ocasión, su paradero había sido descubierto gracias a su participación en el fútbol amateur. El narcotraficante jugaba en el equipo Los Leones El Torno, de la Liga Cruceña, institución que además administraba.
De Dubái al narcotráfico internacional
El nombre de Marset tomó notoriedad pública en 2021 cuando fue detenido en Dubái por viajar con un pasaporte paraguayo falso. Posteriormente fue liberado luego de recibir un nuevo pasaporte uruguayo, lo que generó una fuerte polémica política en Uruguay.
En 2022, investigaciones de la DEA y de la fiscalía paraguaya lo vincularon con el envío de 16 toneladas de cocaína hacia Europa en el marco del operativo A Ultranza Py, considerado uno de los mayores golpes contra el narcotráfico en Paraguay.
Ese caso estaba siendo investigado por el fiscal Marcelo Pecci, asesinado en Colombia durante su luna de miel en mayo de ese mismo año. Marset fue señalado como uno de los presuntos autores intelectuales del crimen.
Origen y crecimiento criminal
Según registros judiciales, Marset había sido detenido en Uruguay en 2013 por narcotráfico y pasó cinco años en la cárcel de Libertad. Durante ese período habría establecido contactos internacionales que luego le permitieron consolidar su red criminal.
Investigaciones de organismos internacionales lo vinculan con organizaciones del crimen organizado como el Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil, el clan Insfrán de Paraguay y la mafia italiana ’Ndrangheta.
Aunque su actividad criminal se extendió por varios países, medios uruguayos señalan que no posee causas abiertas actualmente en Uruguay, por lo que no existe un pedido de extradición desde la justicia nacional.
La captura del narcotraficante uruguayo marca uno de los golpes más importantes contra el crimen organizado en la región en los últimos años y abre ahora un nuevo capítulo judicial en Estados Unidos, donde deberá enfrentar cargos vinculados al narcotráfico y al lavado de dinero a escala internacional.

