El gobierno anunció un nuevo plan para reinsertar en el mercado inmobiliario viviendas vacías y en estado de deterioro, mediante incentivos fiscales en el marco de la Ley de Vivienda Promovida. La iniciativa apunta a dinamizar el acceso a la vivienda y revitalizar zonas urbanas degradadas.
El proyecto contempla la ampliación de exoneraciones tributarias y la reglamentación de leyes ya aprobadas, así como la implementación de una normativa que actualmente cuenta con media sanción en el Parlamento. Estas herramientas serán clave para poner en marcha un “laboratorio urbano”, orientado a recuperar inmuebles sin uso y fomentar su reincorporación al mercado.
La propuesta busca transformar propiedades abandonadas —como casas tapiadas o en mal estado— en oportunidades tanto para inversores como para familias que buscan acceder a una vivienda. En ese sentido, se pretende facilitar la inversión privada mediante beneficios impositivos que reduzcan los costos de refacción y puesta en valor.
Desde el Ejecutivo se entiende que existe un importante stock de viviendas vacías en distintas ciudades del país, muchas de ellas ubicadas en zonas con infraestructura ya consolidada. La reactivación de estos espacios permitiría no solo ampliar la oferta habitacional, sino también mejorar el entorno urbano y fortalecer la seguridad en barrios afectados por el abandono.
El plan también se enmarca en una estrategia más amplia para atender el déficit habitacional y promover un uso más eficiente del suelo urbano, evitando la expansión desmedida de las ciudades.
De concretarse, la iniciativa podría generar un impacto significativo en el mercado inmobiliario, al tiempo que abre nuevas posibilidades para la recuperación de áreas hoy degradadas, transformándolas en espacios habitables y productivos.

