La Federación Rural mantuvo un encuentro con representantes del Banco Mundial en el marco del proyecto AgriConnect, orientado a impulsar la agricultura de pequeña escala, promover el empleo y fortalecer la seguridad alimentaria. La delegación rural, encabezada por el presidente Rafael Normey, junto a su equipo económico, abordó una serie de temas estratégicos para el desarrollo del sector agropecuario nacional, con especial énfasis en la situación de los productores familiares. Durante la reunión, se destacó la relevancia de adoptar una visión integral de cadenas productivas, superando el enfoque centrado exclusivamente en las unidades de producción. En ese sentido, se planteó la necesidad de mejorar la articulación entre los distintos eslabones del agro para aumentar la competitividad y el valor agregado. Otro de los puntos centrales fue el papel del riego como herramienta clave frente a la variabilidad climática, así como la importancia de reforzar la conciencia social sobre el aporte económico y social del sector agropecuario en Uruguay. Asimismo, la Federación Rural subrayó la necesidad de avanzar en programas de capacitación para productores, fortalecer los seguros agrícolas —incluyendo alternativas como la regionalización— y promover estrategias de diferenciación de productos, dado que el país enfrenta limitaciones para competir en volumen en los mercados internacionales. En materia de políticas públicas, se planteó la conveniencia de contar con un protocolo de emergencia agropecuaria con fondos disponibles, que permita responder con rapidez ante situaciones críticas. También se puso sobre la mesa el desafío del recambio generacional, con foco en incentivar la participación de jóvenes en el sector. Desde la gremial rural se advirtió además que el esfuerzo productivo muchas veces se ve condicionado por factores estructurales, como dificultades en la gobernanza de empresas públicas, desequilibrios macroeconómicos y el impacto de subsidios en insumos clave. Finalmente, se remarcó la existencia de una brecha significativa de productividad entre explotaciones, donde el 10% más eficiente alcanza rendimientos hasta cinco veces superiores al 10% de menor desempeño, lo que abre una línea de trabajo para reducir esas diferencias. El encuentro fue valorado como positivo por ambas partes y dejó planteada una agenda de cooperación que busca fortalecer la integración de la agricultura familiar en las cadenas productivas y potenciar el desarrollo del agro uruguayo.
La Federación Rural mantuvo un encuentro con representantes del Banco Mundial en el marco del proyecto AgriConnect, orientado a impulsar la agricultura de pequeña escala, promover el empleo y fortalecer la seguridad alimentaria. La delegación rural, encabezada por el presidente Rafael Normey, junto a su equipo económico, abordó una serie de temas estratégicos para el desarrollo del sector agropecuario nacional, con especial énfasis en la situación de los productores familiares. Durante la reunión, se destacó la relevancia de adoptar una visión integral de cadenas productivas, superando el enfoque centrado exclusivamente en las unidades de producción. En ese sentido, se planteó la necesidad de mejorar la articulación entre los distintos eslabones del agro para aumentar la competitividad y el valor agregado. Otro de los puntos centrales fue el papel del riego como herramienta clave frente a la variabilidad climática, así como la importancia de reforzar la conciencia social sobre el aporte económico y social del sector agropecuario en Uruguay. Asimismo, la Federación Rural subrayó la necesidad de avanzar en programas de capacitación para productores, fortalecer los seguros agrícolas —incluyendo alternativas como la regionalización— y promover estrategias de diferenciación de productos, dado que el país enfrenta limitaciones para competir en volumen en los mercados internacionales. En materia de políticas públicas, se planteó la conveniencia de contar con un protocolo de emergencia agropecuaria con fondos disponibles, que permita responder con rapidez ante situaciones críticas. También se puso sobre la mesa el desafío del recambio generacional, con foco en incentivar la participación de jóvenes en el sector. Desde la gremial rural se advirtió además que el esfuerzo productivo muchas veces se ve condicionado por factores estructurales, como dificultades en la gobernanza de empresas públicas, desequilibrios macroeconómicos y el impacto de subsidios en insumos clave. Finalmente, se remarcó la existencia de una brecha significativa de productividad entre explotaciones, donde el 10% más eficiente alcanza rendimientos hasta cinco veces superiores al 10% de menor desempeño, lo que abre una línea de trabajo para reducir esas diferencias. El encuentro fue valorado como positivo por ambas partes y dejó planteada una agenda de cooperación que busca fortalecer la integración de la agricultura familiar en las cadenas productivas y potenciar el desarrollo del agro uruguayo.