El sindicato de funcionarios de la Dirección Nacional de Aduanas se mantuvo en la jornada de ayer una reunión con el presidente Yamandú Orsi, en la que abordaron distintos aspectos vinculados al control fronterizo y la operativa del organismo.
Tras el encuentro, el secretario general del sindicato, Nicolás Echeverri, dialogó con Canal 12 y expresó un rechazo categórico a las declaraciones de la diputada del Partido Nacional por Cerro Largo, Graciela Echenique.
La legisladora había señalado que los decomisos realizados por Aduanas en el departamento afectan a pequeños contrabandistas que, según sostuvo, recurren a esa práctica como medio de subsistencia.
Frente a esto, desde el sindicato fueron enfáticos en su postura. «Es nuestro trabajo y debemos cumplir las normas. Contrabando, sea pequeño o grande, es contrabando», afirmó Echeverri, remarcando la obligación de los funcionarios de hacer cumplir la ley sin distinciones.
El dirigente sindical reconoció, sin embargo, que en zonas de frontera como Cerro Largo existe una tradición arraigada en torno al denominado “contrabando hormiga”, vinculada a dinámicas sociales y económicas históricas. Sin embargo, insistió en que esa realidad no puede justificar el incumplimiento de la normativa vigente.
El tema vuelve a poner sobre la mesa el debate entre la aplicación estricta de la ley y las particularidades sociales de las zonas fronterizas, donde el contrabando de pequeña escala ha sido, para algunos sectores, una forma de sustento económico.

