El gobierno presentó una propuesta que habilita una nueva causal de retiro anticipado, permitiendo a los trabajadores jubilarse a partir de los 60 años, aunque manteniendo la edad legal en 65. El anuncio fue realizado durante la presentación de las conclusiones del diálogo social encabezada por el presidente Yamandú Orsi, junto al ministro de Economía Gabriel Oddone y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim. Según explicó Arim, la iniciativa busca otorgar mayor flexibilidad a los trabajadores sin modificar el régimen general: “Se creará una causal de retiro anticipado que, en base a una edad normal de 65 años, le dé libertad a las personas de retirarse a partir de los 60 años, incentivando a que se continúe trabajando hasta los 65 en base a tasas de reemplazo equilibradas”. El planteo incorpora un enfoque diferencial para los sectores de menores ingresos. En esos casos, el esquema prevé la aplicación de un complemento solidario que garantizará que las jubilaciones no queden por debajo de los niveles establecidos antes de la reforma previsional de 2023. “Para nosotros es particularmente relevante asegurar condiciones adecuadas para los trabajadores más vulnerables”, subrayó Arim. Desde el punto de vista financiero, las autoridades aseguraron que la medida no compromete la sostenibilidad del sistema. De acuerdo con lo señalado, los cálculos fueron realizados en conjunto con el Banco de Previsión Social, lo que permitiría implementar la nueva causal sin generar impactos negativos en las cuentas públicas. Por su parte, Oddone indicó que los cambios propuestos serán “neutros” en términos fiscales y que están alineados con la reforma aprobada en 2023, aunque introducen ajustes para priorizar a los sectores de menores ingresos. En la misma línea, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, había adelantado que la iniciativa responde a cuestionamientos realizados a la reforma anterior, que elevó la edad jubilatoria a 65 años de forma general. Según explicó, el nuevo esquema contempla dos componentes: por un lado, garantizar ingresos adecuados para los sectores más vulnerables, y por otro, permitir que quienes opten por jubilarse anticipadamente —especialmente en niveles medios y altos— lo hagan con una tasa de reemplazo menor. De esta forma, el gobierno busca introducir mayor flexibilidad en el sistema previsional, combinando la posibilidad de retiro anticipado con incentivos para prolongar la vida laboral, en un equilibrio entre protección social y sostenibilidad financiera.
Gobierno propone nueva causal jubilatoria que permitirá el retiro anticipado desde los 60 años El gobierno presentó una propuesta que habilita una nueva causal de retiro anticipado, permitiendo a los trabajadores jubilarse a partir de los 60 años, aunque manteniendo la edad legal en 65. El anuncio fue realizado durante la presentación de las conclusiones del diálogo social encabezada por el presidente Yamandú Orsi, junto al ministro de Economía Gabriel Oddone y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim. Según explicó Arim, la iniciativa busca otorgar mayor flexibilidad a los trabajadores sin modificar el régimen general: “Se creará una causal de retiro anticipado que, en base a una edad normal de 65 años, le dé libertad a las personas de retirarse a partir de los 60 años, incentivando a que se continúe trabajando hasta los 65 en base a tasas de reemplazo equilibradas”. El planteo incorpora un enfoque diferencial para los sectores de menores ingresos. En esos casos, el esquema prevé la aplicación de un complemento solidario que garantizará que las jubilaciones no queden por debajo de los niveles establecidos antes de la reforma previsional de 2023. “Para nosotros es particularmente relevante asegurar condiciones adecuadas para los trabajadores más vulnerables”, subrayó Arim. Desde el punto de vista financiero, las autoridades aseguraron que la medida no compromete la sostenibilidad del sistema. De acuerdo con lo señalado, los cálculos fueron realizados en conjunto con el Banco de Previsión Social, lo que permitiría implementar la nueva causal sin generar impactos negativos en las cuentas públicas. Por su parte, Oddone indicó que los cambios propuestos serán “neutros” en términos fiscales y que están alineados con la reforma aprobada en 2023, aunque introducen ajustes para priorizar a los sectores de menores ingresos. En la misma línea, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, había adelantado que la iniciativa responde a cuestionamientos realizados a la reforma anterior, que elevó la edad jubilatoria a 65 años de forma general. Según explicó, el nuevo esquema contempla dos componentes: por un lado, garantizar ingresos adecuados para los sectores más vulnerables, y por otro, permitir que quienes opten por jubilarse anticipadamente —especialmente en niveles medios y altos— lo hagan con una tasa de reemplazo menor. De esta forma, el gobierno busca introducir mayor flexibilidad en el sistema previsional, combinando la posibilidad de retiro anticipado con incentivos para prolongar la vida laboral, en un equilibrio entre protección social y sostenibilidad financiera.