Nuevas encuestas divulgadas por las consultoras Factum y Equipos muestran que la oposición uruguaya atraviesa uno de sus niveles más bajos de aprobación ciudadana desde el inicio del actual período de gobierno. Los estudios revelan que tanto el oficialismo como la oposición enfrentan dificultades para conectar con las preocupaciones de la población.
Según Factum, el 46% de los uruguayos desaprueba la actuación de la oposición, mientras que apenas un 19% la aprueba. Por su parte, una encuesta de Equipos indica que el 36% desaprueba su desempeño y el 21% lo aprueba, marcando el registro más bajo de valoración positiva desde que comenzó a medirse este indicador en 2025.
Los resultados generaron distintas reacciones entre dirigentes opositores. El senador colorado Pedro Bordaberry sostuvo que las cifras reflejan un descontento general con el sistema político, al que acusó de concentrarse en polémicas y enfrentamientos partidarios en lugar de atender las principales preocupaciones de la ciudadanía. A su juicio, los temas prioritarios para los uruguayos son la seguridad, el empleo y la educación.
Desde el Partido Nacional, el presidente del Directorio, Álvaro Delgado, defendió el rol de la oposición y afirmó que ha ejercido una crítica constructiva al gobierno, además de presentar propuestas en áreas sensibles como la seguridad y la situación de calle.
El senador Javier García expresó dudas sobre la interpretación de las mediciones y señaló que las evaluaciones ciudadanas suelen enfocarse principalmente en el gobierno, por ser quien toma las decisiones que impactan directamente en la vida de las personas.
Por su parte, el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, cuestionó la metodología de las encuestas y sostuvo que resulta difícil medir a la oposición como un bloque único cuando está integrada por varios partidos con perfiles diferentes.
Los analistas entienden que parte de la ciudadanía reclama una oposición más activa en el control del gobierno, mientras que otros sectores esperan propuestas concretas y menos confrontación política. También existe un segmento de la población que observa el debate político con distancia y percibe principalmente enfrentamientos entre dirigentes sin soluciones claras a los problemas cotidianos.
Las encuestas vuelven a poner sobre la mesa el desafío que enfrentan tanto el gobierno como la oposición para recuperar la confianza ciudadana en un contexto donde las principales demandas continúan centradas en la seguridad, el empleo y la calidad de vida de los uruguayos.

