La ciudad de Salto fue escenario de una instancia inédita de intercambio entre el Congreso de Intendentes y la Federación Rural del Uruguay, en el marco del 109° Congreso de la gremial agropecuaria. Durante la sesión, los representantes rurales trasladaron a los jefes departamentales una serie de preocupaciones vinculadas a la caminería rural, la situación del impuesto del 1% a los semovientes y otros temas que afectan al sector productivo. La actividad se desarrolló en el Hipódromo de Salto y contó con la participación de intendentes de todo el país, autoridades nacionales y representantes de diferentes organismos.
En el ámbito del Congreso de Intendentes, uno de los temas centrales fue precisamente la situación de la caminería rural. El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, señaló que las preocupaciones planteadas por la Federación Rural también forman parte de la agenda de los gobiernos departamentales. Olivera explicó que el deterioro de los caminos responde en gran medida al crecimiento de la producción y al aumento del tránsito pesado sobre infraestructuras que fueron diseñadas para otra realidad productiva. Además, recordó que existen proyectos para mejorar los estándares de la red vial rural mediante obras de mayor porte, aunque reconoció que los costos son muy elevados y superan ampliamente la capacidad financiera de las intendencias. En relación con el impuesto del 1% a los semovientes, indicó que los gobiernos departamentales mantienen conversaciones con el gobierno nacional para encontrar una alternativa que permita eliminar el tributo sin afectar los recursos destinados a obras y mantenimiento de la caminería.
La sesión también dejó otras resoluciones relevantes. Los intendentes aprobaron la compra de cemento portland, combustibles y lubricantes a ANCAP, una medida que fue destacada por la ministra de Industria, Fernanda Cardona. Asimismo, se firmó un convenio marco de cooperación con el Laboratorio Tecnológico del Uruguay para fortalecer el Registro Único Nacional de Alimentos, Empresas y Vehículos, y se resolvió enviar una nota a la Cámara de Diputados solicitando modificaciones al programa «Uruguay Impulsa: Trabajo y Capacitación», con el objetivo de que puedan participar personas que ya integraron ediciones anteriores.
Posteriormente, durante el 109° Congreso de la Federación Rural, los productores profundizaron sus planteos y endurecieron el tono de sus críticas. En la proclama final, la gremial sostuvo que el sistema político en su conjunto no ha impulsado ni concretado los cambios que el país productivo necesita. Entre los reclamos más destacados volvió a aparecer la derogación del impuesto del 1% a los semovientes, una demanda histórica que consideran fundamental para mejorar la competitividad del sector. También manifestaron preocupación por la demora en la adopción de medidas concretas y reclamaron mayor atención a las necesidades del interior productivo.
Otro de los puntos que generó mayor debate fue el proyecto de la represa de Casupá. La Federación Rural expresó su rechazo a que la iniciativa avance sin contar previamente con estudios independientes que analicen su viabilidad económica, social y ambiental. Además, la gremial manifestó su disconformidad con las explicaciones brindadas durante el intercambio sobre caminería rural y reiteró su propuesta de que los caminos de mayor intensidad de tránsito pasen a la órbita del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. A ello se sumaron preocupaciones por el combate a la garrapata, la situación del rubro ovino, el abigeato y el costo de los combustibles, tema sobre el que los productores consideran que Uruguay continúa teniendo precios superiores a los de la región.
La presencia del presidente Yamandú Orsi y de varios integrantes del gabinete nacional puso de manifiesto la importancia que el gobierno otorga al diálogo con el sector agropecuario. Sin embargo, las conclusiones del congreso reflejaron un clima de creciente preocupación entre los productores, quienes entienden que muchos de los problemas planteados se mantienen desde hace años sin soluciones definitivas. El encuentro dejó en evidencia tanto los puntos de coincidencia entre los gobiernos departamentales y la Federación Rural como las diferencias que aún persisten en torno a temas clave para el desarrollo del agro y del interior del país.

