La combinación de duchas prolongadas con agua caliente y ambientes totalmente sellados ha encendido las alarmas en el sector de la salud infantil. Especialistas señalan que el uso de calefones a gas o sistemas de calentamiento instalados en baños sin la ventilación adecuada representa un peligro silencioso pero potencialmente grave para niños y adolescentes. En este contexto, N12 conversó con la Dra. Elena Ruíz, médica pediatra y neonatóloga, quien analizó las causas de este fenómeno y brindó recomendaciones clave para prevenir accidentes en el hogar.
La especialista explicó que la acumulación de monóxido de carbono ($CO$) se produce cuando los artefactos de combustión funcionan en espacios cerrados sin suficiente flujo de oxígeno. El riesgo aumenta cuando los menores permanecen periodos prolongados en el baño con puertas y ventanas herméticamente cerradas, lo que acelera la concentración de este gas inodoro e incoloro.
Puntos clave señalados por la especialista:
Un peligro imperceptible: El monóxido de carbono no tiene olor, color ni sabor, por lo que las víctimas no perciben su presencia hasta que comienzan a sentir síntomas severos. Síntomas de alerta: Mareos, dolor de cabeza, náuseas, somnolencia, debilidad muscular y, en casos graves, pérdida del conocimiento o paro cardiorrespiratorio. Mayor vulnerabilidad en niños: La fisiología infantil hace que absorban el gas con mayor rapidez, acelerando los efectos tóxicos en el organismo. Medidas de prevención recomendadas:
Garantizar la ventilación: Mantener siempre una rejilla de ventilación descubierta o dejar la puerta/ventana entreabierta mientras se utiliza el agua caliente. Ubicación de los equipos: Evitar instalar calefones o calentadores a gas dentro del propio cuarto de baño; se recomienda colocarlos en zonas exteriores o bien ventiladas. Control del tiempo de ducha: Promover baños de corta duración entre los más jóvenes y supervisar que no cierren el ambiente por completo.
Alerta médica: Pediatras advierten sobre el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono en niños durante el baño La combinación de duchas prolongadas con agua caliente y ambientes totalmente sellados ha encendido las alarmas en el sector de la salud infantil. Especialistas señalan que el uso de calefones a gas o sistemas de calentamiento instalados en baños sin la ventilación adecuada representa un peligro silencioso pero potencialmente grave para niños y adolescentes. En este contexto, N12 conversó con la Dra. Elena Ruíz, médica pediatra y neonatóloga, quien analizó las causas de este fenómeno y brindó recomendaciones clave para prevenir accidentes en el hogar. La especialista explicó que la acumulación de monóxido de carbono ($CO$) se produce cuando los artefactos de combustión funcionan en espacios cerrados sin suficiente flujo de oxígeno. El riesgo aumenta cuando los menores permanecen periodos prolongados en el baño con puertas y ventanas herméticamente cerradas, lo que acelera la concentración de este gas inodoro e incoloro. Puntos clave señalados por la especialista: Un peligro imperceptible: El monóxido de carbono no tiene olor, color ni sabor, por lo que las víctimas no perciben su presencia hasta que comienzan a sentir síntomas severos. Síntomas de alerta: Mareos, dolor de cabeza, náuseas, somnolencia, debilidad muscular y, en casos graves, pérdida del conocimiento o paro cardiorrespiratorio. Mayor vulnerabilidad en niños: La fisiología infantil hace que absorban el gas con mayor rapidez, acelerando los efectos tóxicos en el organismo. Medidas de prevención recomendadas: Garantizar la ventilación: Mantener siempre una rejilla de ventilación descubierta o dejar la puerta/ventana entreabierta mientras se utiliza el agua caliente. Ubicación de los equipos: Evitar instalar calefones o calentadores a gas dentro del propio cuarto de baño; se recomienda colocarlos en zonas exteriores o bien ventiladas. Control del tiempo de ducha: Promover baños de corta duración entre los más jóvenes y supervisar que no cierren el ambiente por completo. Mantenimiento periódico: Hacer revisar periódicamente las instalaciones y artefactos a gas por técnicos autorizados. Ante la presencia de cualquier síntoma sospechoso durante o inmediatamente después del baño, se debe apagar la fuente de calor, evacuar el espacio hacia una zona ventilada y solicitar asistencia médica de urgencia.