El Gobierno uruguayo resolvió no realizar una nueva licitación internacional para sustituir las patrulleras oceánicas que habían sido encargadas a Astilleros Cardama. En su lugar, el Ministerio de Defensa Nacional avanzará mediante una compra directa bajo la modalidad «Estado a Estado».
La ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, confirmó que existen varias ofertas sobre la mesa y señaló que el objetivo es concretar la adquisición de una única embarcación, de acuerdo con las necesidades actuales de la Armada Nacional.
«Estamos trabajando para obtener lo que necesitamos, que en este caso es una patrullera oceánica», explicó la jerarca al ser consultada por los medios de comunicación sobre la situación generada tras la cancelación del contrato con el astillero español.
La decisión llega luego de que Uruguay rescindiera el acuerdo con Astilleros Cardama para la construcción de dos patrulleras oceánicas. El Gobierno entiende que la modalidad de compra directa a otro Estado permite acelerar los tiempos y ofrece mayores garantías para concretar la incorporación de una embarcación que la Armada considera necesaria para el control y vigilancia de las aguas jurisdiccionales.
Lazo sostuvo que la alternativa «Estado a Estado» es la que actualmente ofrece mayores garantías para el país. Si bien no identificó públicamente las propuestas recibidas, hasta el momento había trascendido una oferta del Reino Unido por patrulleras de la clase River que serán retiradas del servicio de la Royal Navy.
La Armada Nacional enfrenta desde hace años la necesidad de contar con medios adecuados para cumplir tareas de vigilancia marítima, control de la zona económica exclusiva, protección de los recursos pesqueros y apoyo a otras operaciones en el mar.
Con esta decisión, el Gobierno busca avanzar por una vía más rápida que un nuevo proceso licitatorio y concretar la incorporación de una patrullera oceánica que permita fortalecer las capacidades de vigilancia y control marítimo del país.
Uruguay optará por una compra Estado a Estado para adquirir una nueva patrullera oceánica El Gobierno uruguayo resolvió no realizar una nueva licitación internacional para sustituir las patrulleras oceánicas que habían sido encargadas a Astilleros Cardama. En su lugar, el Ministerio de Defensa Nacional avanzará mediante una compra directa bajo la modalidad «Estado a Estado». La ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo, confirmó que existen varias ofertas sobre la mesa y señaló que el objetivo es concretar la adquisición de una única embarcación, de acuerdo con las necesidades actuales de la Armada Nacional. «Estamos trabajando para obtener lo que necesitamos, que en este caso es una patrullera oceánica», explicó la jerarca al ser consultada por los medios de comunicación sobre la situación generada tras la cancelación del contrato con el astillero español. La decisión llega luego de que Uruguay rescindiera el acuerdo con Astilleros Cardama para la construcción de dos patrulleras oceánicas. El Gobierno entiende que la modalidad de compra directa a otro Estado permite acelerar los tiempos y ofrece mayores garantías para concretar la incorporación de una embarcación que la Armada considera necesaria para el control y vigilancia de las aguas jurisdiccionales. Lazo sostuvo que la alternativa «Estado a Estado» es la que actualmente ofrece mayores garantías para el país. Si bien no identificó públicamente las propuestas recibidas, hasta el momento había trascendido una oferta del Reino Unido por patrulleras de la clase River que serán retiradas del servicio de la Royal Navy. La Armada Nacional enfrenta desde hace años la necesidad de contar con medios adecuados para cumplir tareas de vigilancia marítima, control de la zona económica exclusiva, protección de los recursos pesqueros y apoyo a otras operaciones en el mar. Con esta decisión, el Gobierno busca avanzar por una vía más rápida que un nuevo proceso licitatorio y concretar la incorporación de una patrullera oceánica que permita fortalecer las capacidades de vigilancia y control marítimo del país.