Uruguay prevé comenzar las pruebas de la cédula de identidad digital a fines de 2026, con el objetivo de extender su implementación durante 2027.
La iniciativa busca que los ciudadanos puedan contar con una identificación segura desde sus teléfonos celulares, facilitando la realización de trámites y reduciendo la necesidad de presentar documentos físicos.
El proyecto forma parte de una estrategia del gobierno orientada a fortalecer la seguridad de los datos personales y conectar servicios públicos, privados e incluso sistemas de identificación de otros países.
La propuesta apunta a simplificar la relación de los ciudadanos con el Estado, incorporando herramientas digitales que permitan realizar gestiones de forma más ágil y segura.

