El obispo de la Diócesis de Melo se refirió a su reciente visita al Vaticano, en el marco de la tradicional visita ad limina, que los obispos realizan cada cinco años para compartir con el Papa un balance de la realidad social, cultural, política y religiosa de sus respectivas diócesis.
Durante el encuentro personal, destacó la cercanía y tranquilidad del pontífice, así como su mensaje de paz y unidad. Además, señaló que la experiencia representa una instancia de renovación espiritual y de reflexión sobre el trabajo pastoral de la Iglesia.
Por otra parte, se refirió a la expectativa que genera una posible visita del Papa a Uruguay y destacó el lema «Les anuncio una gran alegría», centrado en transmitir el mensaje de un Dios cercano y presente en la vida de las personas.
Finalmente, recordó la importancia histórica que tuvo para Melo la visita del papa Juan Pablo II, que representó un momento de renovación de la fe para la comunidad católica del departamento.

