En 2025, el 73% de los incidentes de seguridad informática registrados en Uruguay estuvo relacionado con el robo de datos personales, según informó el Centro Nacional de Respuesta a Incidentes de Seguridad Informática de la Agesic. En total, durante el año se detectaron y atendieron 42.768 incidentes, una cifra que marca un fuerte incremento respecto al año anterior, cuando este tipo de maniobras representaban menos del 45%.
Las autoridades advierten que la modalidad más utilizada continúa siendo el phishing, una técnica en la que los estafadores se hacen pasar por bancos o instituciones públicas para inducir a las víctimas a entregar claves, datos bancarios o información personal sensible. En muchos casos, el acceso indebido a cuentas bancarias genera pérdidas inmediatas, ya que en cuestión de minutos las personas pueden quedarse sin su sustento diario o incluso sin sus ahorros.
Desde la Unidad de Cibercrimen de la Policía, su director Paulo Rocha explicó que las estafas se apoyan principalmente en dos emociones: la codicia y el pánico. Los mensajes fraudulentos suelen advertir sobre supuestos problemas en cuentas bancarias, pagos urgentes por intervenciones médicas o situaciones límite que buscan nublar el juicio de la víctima y forzar una respuesta rápida.
Si bien las instituciones han fortalecido sus sistemas de seguridad, los delincuentes también han perfeccionado sus estrategias, muchas veces operando desde el exterior del país. Los datos personales obtenidos no solo se utilizan para robar dinero, sino que también pueden ser vendidos en sitios web ilícitos, ampliando el daño para los afectados.
Pese al aumento sostenido de estas maniobras en los últimos años, el Ministerio del Interior informó que en 2025 las estafas registraron una baja del 18,2% respecto al año anterior. No obstante, las autoridades reconocen que existe un alto subregistro, ya que muchas víctimas optan por no realizar la denuncia.
En este contexto, especialistas en derecho digital advierten sobre la necesidad de fortalecer la cooperación internacional. La abogada Pérez Comenale señaló que Uruguay es actualmente observador del Convenio de Budapest sobre ciberdelincuencia, y que adherir plenamente permitiría mejorar las investigaciones mediante un mayor intercambio de información y solicitudes entre países.
Las autoridades reiteran la recomendación de no compartir datos personales ni bancarios, desconfiar de mensajes urgentes o alarmantes y realizar la denuncia correspondiente ante cualquier intento de estafa, como forma de prevenir y combatir este tipo de delitos en crecimiento.

