Delgado busca ser el «articulador» de la coalición en el Senado y ya habló con colorados, Mieres y Manini.

El excandidato planifica también una «ronda» de reuniones con dirigentes del Partido Nacional, que cruzaron reproches en la última semana y en el búnker de campaña el pasado domingo 24.

Todos en el Partido Nacional sabían que esta elección que perdieron el 24 de noviembre era un partido de «todo o nada». Lo que pocos imaginaban era la derrota. Pero que ante esa posibilidad la fuerza política se sumiría en un pozo depresivo y en un intenso pase de facturas por las responsabilidades —como empezó a ocurrir en la noche misma de ese aciago domingo— era algo que ningún blanco desconocía.

El impacto que significó para los principales dirigentes leer en las pantallas con la transmisión de los tres canales privados los números que daban ganador a Yamandú Orsi produjo rápidas recriminaciones en el búnker de Álvaro Delgado, que recibieron en algún caso los allegados más próximos al candidato, hasta el postulante en persona, que debió aguantar las reacciones en calientes de varios de los que lo estaban acompañando.

El objetivo que Delgado está buscando y dejó en claro en todas estas conversaciones, señalaron a El País allegados al excandidato, es que se instale una instancia de «coordinación» en la coalición, para que comience a funcionar unida y organizada en este período de gobierno en que actuará desde la oposición.

El líder indiscutido es Luis Lacalle Pou, pero hasta el 1º de marzo está impedido de actuar en política.

Dirigentes molestos hay varios, pero algunos han hecho bien visible su enojo.

Graciela Bianchi, que no ha hecho declaraciones públicas pero esa noche estalló de rabia al ver cómo Orsi había superado al candidato blanco por cuatro puntos. Según indicaron dirigentes presentes en el lugar, la senadora encaró al publicista Roberto Lafluf, a quien llamó «monje negro» y responsabilizó por hacer una campaña que, a su juicio, apuntó equivocadamente «al centro» político.

El senador Sergio Botana, en tanto, señaló en Del Sol que parte del problema en esta elección se debió a que organismos y ministerios varios enviaron «inspecciones por doquier» para incidir en el humor popular, y Sebastián Da Silva volvió a expresarse en la red social X para ratificarlo. «Así fue. Así lo advertimos en el Mides», escribió.

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