El diputado colorado e ingeniero agrónomo Carlos Rydström cuestionó duramente al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, tras recorrer la estancia María Dolores, predio adquirido por el Instituto Nacional de Colonización (INC) por un monto de 32,5 millones de dólares. Según afirmó, el estado actual del establecimiento refleja “desidia y poco apego” por parte del gobierno.
Rydström sostuvo que durante la recorrida constató que unas 3.600 hectáreas del campo permanecen sin actividad productiva, mientras que solo unas 800 hectáreas muestran avances, actualmente explotadas por gremiales lecheras. En ese sentido, cuestionó declaraciones del ministro Fratti, quien había señalado que en María Dolores “la cosa está volando”. “De los 16 tamberos que nos prometieron, ni vistas. Acá la plata está enterrada”, expresó el legislador en un video difundido en sus redes sociales.
El diputado remarcó además que, en el actual contexto de sequía, existen más de 1.000 tamberos colonos que podrían estar recibiendo mayor asistencia técnica y apoyos directos. “Mientras tanto, el gobierno decidió hacer un homenaje comprando tierra para dejarla abandonada de esta manera”, señaló, en referencia a la oportunidad que, a su entender, se perdió con esta adquisición.
Para Rydström, la compra de la estancia María Dolores implicó también la pérdida de la posibilidad de arrendar las hectáreas que aún no están siendo trabajadas. “El resultado es pésimo”, afirmó. La adquisición fue anunciada el mismo día del homenaje por la muerte del expresidente José Mujica, en un clima de fuerte carga simbólica, y generó un renovado debate sobre la política de tierras del Estado.
El establecimiento, de unas 4.400 hectáreas, se encuentra ubicado en el departamento de Florida y estaba destinado a convertirse en una nueva colonia lechera en un punto estratégico de la cuenca. Sin embargo, las críticas surgieron rápidamente. El senador nacionalista Sebastián Da Silva fue uno de los primeros en cuestionar la operación, poniendo el foco en el monto invertido. “Es una estancia enorme y estamos hablando de muchísima plata para una operación de estas características”, señaló.
Las objeciones también alcanzaron al entonces presidente del INC, Eduardo Viera, debido a su condición de colono. Desde la oposición se entendió que esa doble condición era incompatible con el cargo, situación que derivó semanas después en su renuncia.
Desde el oficialismo, el senador del MPP Sebastián Sabini defendió la compra del predio y cuestionó las críticas. “Van a estar en contra de todo lo que hagamos y de cómo lo hagamos”, expresó, en alusión a sectores políticos que, según dijo, nunca creyeron en el rol del INC.
El episodio volvió a instalar con fuerza el debate de fondo sobre la política de colonización y su papel como herramienta para sostener a los productores familiares en el medio rural y evitar su desplazamiento del campo, en un contexto de dificultades productivas y climáticas.

