En una sesión marcada por debates intensos y divisiones partidarias, la Cámara de Diputados dio luz verde al proyecto de ley de internación compulsiva de adictos que viven en la calle.
La iniciativa, que contó con 74 votos a favor y nueve en contra. En esta ocasión, el Frente Amplio votó dividido, reflejando las discrepancias internas sobre el tema.
El proyecto, que había sido aprobado anteriormente en Diputados y Senadores con modificaciones, establece la posibilidad de internación compulsiva para personas en situación de calle con problemas de adicción o salud mental, incluso sin su consentimiento, en casos donde su capacidad de juicio se vea afectada, y se vea en peligro su vida o la de terceros.
Las modificaciones introducidas en el Senado, como la eliminación de la necesidad de que sea un psiquiatra quien determine la hospitalización y la inclusión de la posibilidad de que el paciente entregue su consentimiento ante dos testigos, han generado debates tanto en el ámbito político como en la sociedad civil.
El diputado nacionalista Martín Lema, impulsor del proyecto, lamentó la falta de apoyo por parte de algunos sectores del Frente Amplio, argumentando la necesidad humanitaria de esta medida y cuestionando la postura de aquellos que se oponen a ella.
Posterior a la aprobación, Lema publicó en la red social X : “Acabamos de aprobar en forma definitiva el proyecto que establece la Hospitalización Involuntaria de personas en situación de calle que por problemas de consumo o de salud mental puedan generar un riesgo para sí o para terceros. Vivir en la calle no es un derecho. Nunca.”
La implementación de esta ley, que ahora entrará en vigencia en 90 días, requerirá una preparación hospitalaria adecuada y una coordinación interinstitucional eficaz para garantizar su correcta aplicación. Se espera que esta medida contribuya a abordar de manera más efectiva los desafíos relacionados con la adicción y la salud mental en las personas en situación de calle.

