UN ESTUDIO de la consultora de talento Randstad reveló que el 56% de los trabajadores en Uruguay considera que la incorporación de la Inteligencia Artificial (IA) en el ámbito laboral beneficiará principalmente a las empresas y no a los propios empleados. El dato refleja un clima de cautela en un mercado de trabajo que atraviesa fuertes transformaciones tecnológicas y organizacionales.
EL INFORME se elaboró a partir de una encuesta realizada a más de 27.000 trabajadores y 1.225 empleadores en 35 mercados, incluido Uruguay, además del análisis de más de tres millones de ofertas laborales. En ese contexto, mientras el 95% de los empleadores espera crecer durante este año, solo el 51% de los trabajadores comparte ese nivel de optimismo, lo que evidencia un mercado laboral bajo presión.
SEGÚN EL RELEVAMIENTO, uno de cada cinco trabajadores considera que el uso de herramientas de IA no tendrá impacto en sus tareas habituales. En contraste, las empresas buscan acelerar sus planes de adopción de estas tecnologías, con un fuerte foco en la mejora de la eficiencia y la productividad. Esta brecha de percepciones también se refleja en la dinámica del empleo: durante 2025, las vacantes que requieren habilidades vinculadas a “AI Agents” crecieron un 1.587%.
DESDE RANDSTAD señalaron que la incorporación de la IA no apunta a un reemplazo directo de los puestos de trabajo, sino a optimizar procesos y mejorar la productividad. En esa línea, la CEO de Randstad para Argentina, Chile, México y Uruguay, Andrea Ávila, afirmó que “el uso de herramientas de IA avanza sin pausa en las empresas y se perfila más como un complemento que como un reemplazo del trabajo humano”.
ÁVILA AGREGÓ que el debate sobre los sesgos y las posibles “alucinaciones” de la IA, junto con el consenso creciente sobre la necesidad de regulación y control humano, permiten prever que en el corto plazo la tecnología continuará desempeñando un rol de apoyo. “Veremos un avance de la tecnología actuando como copiloto de los trabajadores, lo que hará que las habilidades blandas, territorio exclusivo de los humanos, se valoricen aún más”, sostuvo.
EN EL PLANO REGIONAL, el estudio indicó que el 69% del talento en Uruguay se siente confiado en su capacidad para utilizar IA en el trabajo. Si bien esta cifra es positiva, se ubica por debajo de la confianza registrada en países como Argentina, Chile y México, donde los niveles superan la media global entre cuatro y cinco puntos porcentuales.
EN URUGUAY, el 54% de los trabajadores afirmó que la IA contribuye a mejorar su productividad. No obstante, también reconocen los desafíos que implica este proceso: el 65% entiende que necesita fortalecer sus habilidades digitales y el 52% busca nuevas oportunidades laborales para asegurar su futuro profesional de manera independiente.
FINALMENTE, desde Randstad advirtieron que el desarrollo de competencias digitales y vinculadas a la IA será cada vez más determinante para la empleabilidad. En ese sentido, Andrea Ávila subrayó que las empresas enfrentan el desafío de garantizar la formación de su fuerza laboral, con especial atención a la equidad, para evitar que la transformación tecnológica profundice las brechas de acceso al empleo.

