La cotización del dólar en Uruguay registró un fuerte incremento en los últimos días y alcanzó su mayor suba semanal en casi seis años, en un contexto marcado por la tensión internacional tras el conflicto en Medio Oriente.
Según datos de la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa), el viernes el dólar en el mercado mayorista cerró en 40,32 pesos uruguayos, superando nuevamente la barrera de los 40 pesos, algo que no ocurría desde octubre de 2025.
El aumento se dio en medio de la suba global del dólar, luego del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán, lo que generó mayor incertidumbre en los mercados internacionales.
Preocupación previa por la baja del dólar
Hasta hace pocas semanas, el escenario era el inverso. A fines de enero, cuando la divisa estadounidense llegó a cotizar por debajo de los 38 pesos, el Banco Central del Uruguay (BCU) y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) adoptaron medidas para intentar impulsar su recuperación.
La caída del dólar venía generando preocupación en varios sectores de la economía, especialmente en el agro y en los exportadores, que advertían sobre una pérdida de competitividad y rentabilidad.
Al mismo tiempo, la baja cotización también tenía impacto en la inflación, que comenzó a acercarse al límite inferior del rango objetivo fijado por el Banco Central.
Inflación por debajo del objetivo
El BCU mantiene como meta de inflación el 4,5%, dentro de un rango de tolerancia que va entre el 3% y el 6%.
Sin embargo, el nivel de inflación ha continuado descendiendo. El Índice de Precios del Consumo (IPC) correspondiente a febrero de 2026 se ubicó en 3,11%, el registro más bajo en Uruguay desde agosto de 1956, cuando el indicador había marcado 2,72%.
Este descenso por debajo de la meta genera preocupación en el equipo económico, ya que las pautas salariales y varias proyecciones económicas del gobierno se construyeron en torno al objetivo inflacionario del 4,5%.
Decisiones de política monetaria
Ante este escenario, el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central decidió aplicar dos recortes consecutivos en la tasa de interés de referencia.
A fines de enero se resolvió una reducción de 100 puntos básicos, mientras que en la última reunión se aplicó un nuevo ajuste de 75 puntos básicos, lo que llevó la tasa de política monetaria a 5,75%.
En el comunicado oficial, el Copom hizo referencia al impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los mercados internacionales.
El organismo señaló que, si bien persisten factores estructurales que habían debilitado al dólar en los últimos meses, los recientes acontecimientos internacionales impulsaron su fortalecimiento, algo habitual en este tipo de episodios de incertidumbre global.
Impacto del conflicto internacional
El Banco Central también advirtió que el conflicto genera presiones sobre los precios de la energía, particularmente del petróleo, debido al riesgo de interrupciones en el abastecimiento mundial.
No obstante, el organismo considera que los efectos inflacionarios derivados del conflicto no se prolongarían significativamente en el tiempo.
“El nivel de incertidumbre generado por el conflicto en Medio Oriente hace que los riesgos sobre la inflación se vean ahora más balanceados que en reuniones anteriores”, señala el comunicado.
A pesar de ello, el Banco Central entiende que el principal riesgo para la economía uruguaya sigue siendo que la inflación se ubique por debajo de la meta en el horizonte de la política monetaria.
Escenario económico “dinámico y volátil”
En este contexto, el BCU señaló que la situación económica internacional y local se presenta como “dinámica y volátil”, por lo que continuará realizando un monitoreo permanente de la evolución del dólar, la inflación y las expectativas económicas.
El organismo indicó que seguirá evaluando estos factores para definir las próximas decisiones de política monetaria en los próximos meses.

