Investigan conexión entre trata de personas en Artigas y la desaparición de un empresario en la frontera de Colombia y Venezuela.
El dueño de un freeshop de Río Branco está desaparecido desde mayo de 2023 y tenía relación comercial con dos imputados por trata; su familia ya se puso en contacto con la fiscal de Artigas.
El empresario uruguayo-brasileño Fernando Santos Botti viajó a Colombia el 11 de mayo de 2023. Desde Bogotá se trasladó a la ciudad de Maicao, en el departamento fronterizo de La Guajira, y por allí ingresó a territorio venezolano. A sus familiares les contó que se trataba de un viaje de negocios, por una posible comercialización de mariscos, desde el mar Caribe hacia el sur del continente.
Desde esa fecha, la familia de Santos Botti no tuvo más noticias sobre su paradero. Apenas trascendió que una de sus hijas recibió un mensaje por Instagram, en el que le pedían 100.000 dólares a cambio de información sobre el lugar en el que podrían ubicarlo. Pero luego esa comunicación se cortó. Sus allegados también se enteraron de que un ciudadano venezolano habría acompañado a Santos Botti, un hombre de 50 años, hasta el puente binacional por el que cruzó la frontera. Y ya nada más se supo.
Casi nueve meses después, los familiares leyeron en los medios de comunicación de que seis personas habían sido imputadas en Artigas por formar parte de una red que captaba personas de Venezuela para trabajar en condiciones infrahumanas en una cantera de amatistas.
Una de las personas imputadas, de acuerdo a la versión de la familia, sería el ciudadano venezolano que acompañó a Santos Botti hasta el paso fronterizo. Además, el líder de la organización que investiga la Fiscalía de Artigas, el empresario uruguayo Martín Gorrochategui, tenía vínculos comerciales y personales con Santos Botti, según advirtieron los familiares.
Santos Botti era dueño de París Duty Free Shop, un centro comercial de la ciudad de Río Branco (Cerro Largo), ubicado a pocos metros del puente binacional Barón de Mauá, que conecta con la localidad brasileña de Yaguarón.
La abogada de la familia Santos Botti, se puso en contacto hace unos días con la fiscal de Artigas de 2° Turno, Sabrina Masaferro, que tiene a su cargo la investigación por la red de trata que captó al menos a 34 ciudadanos venezolanos.
Los familiares de Santos Botti consideran que los celulares de Gorrochategui y su socio venezolano podrían tener información útil para el proceso de búsqueda del dueño del free shop. Ambos teléfonos fueron incautados en los allanamientos, pero todavía no han sido desbloqueados, ya que los imputados no quisieron proporcionar las claves de acceso. En esos procedimientos se incautaron además tres vehículos de alta gama: una camioneta BMW modelo X5, un auto BMW modelo 330E Iperformance Limousine y una camioneta Audi Q3 Advanced.
La información que los familiares de Santos Botti le proporcionaron a la fiscal Masaferro será analizada por la Dirección General de Lucha contra el Crimen Organizado e Interpol. Fuentes del Ministerio del Interior explicaron a la diaria que, hasta el momento, la desaparición de Santos Botti venía siendo investigada por las policías de Brasil y Colombia. Además, señalaron que un hermano de Santos Botti enfrentó una causa por contrabando en la Justicia brasileña; en ese caso, según las fuentes, sí hubo colaboración de la Fiscalía y la Policía de Uruguay.

