El FA «relanza proyecto» en la recta final en momentos en que sectores reclaman «hablarle a la izquierda»

La fuerza opositora saldrá a «escuchar» y a activar a su militancia, en una estrategia que en la interna se entiende debió adoptarse hace varias semanas.

El Frente Amplio (FA) tendrá el próximo domingo su «Día D». En esa jornada sabrá si la estrategia que tiene pensada desplegar en gran parte del país le resulta para lograr su gran objetivo: no solo ser la fuerza política más votada sino alcanzar la mayoría parlamentaria el próximo 27 de octubre. Con una de las «barriadas más grandes de su historia» pretende llegar, a través de los indecisos, al punto porcentual que, se sostiene, le posibilitaría tener más bancas en el Parlamento a partir de 2025.

Oficialmente, el FA define esta recta final como el «relanzamiento» de su proyecto político, «escuchando como forma de unir al país ante este Uruguay chato, desigual, inseguro y a la deriva, sin horizonte ni esperanza». Un FA que, se afirma, «sacó al país de la crisis en 2005 y hoy lo va a sacar del estancamiento», según se indica en un documento.

La oposición busca entonces por esta vía también activar a su militancia, a la que varios sectores ven desmotivada, ante la falta de mensajes directos hacia una sensibilidad de un votante de izquierda que, se entiende, no está del todo asegurado.

«Hay que cuidar la plata chica, la grande se cuida sola», comentó a El País el exalcalde de Piriápolis, Mario Invernizzi, que viene de cuestionar duramente a Orsi y sus asesores.

Los últimos detalles de la estrategia fueron afinados este miércoles en una «reunión de trabajo» en la que participaron Orsi y Cosse, a la que se integraron los representantes de los distintos sectores y las bases en el Secretariado Ejecutivo, junto a los dirigentes que encabezan las listas al Senado.

La apuesta del FA en la actividad de este domingo es al «voto emocional», en un contacto «mano a mano» para replicar el «envión final» que se dio en noviembre de 2019, en el que el FA quedó a poco más de 30 mil votos de arrebatarle el balotaje a Luis Lacalle Pou, luego de una muy pobre primera vuelta.

Orsi y Cosse estuvieron participaron ayer de la asamblea de la Federación de Cooperativas de Viviendas de Propietarios (Coovipro), en la que el candidato presidencial firmó un documento donde asumió el compromiso de que, en su eventual gobierno, se destinará como mínimo el 1% del PBI a Vivienda. Eso equivale hoy a unos US$ 700 millones.

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