El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) desestimó la solicitud de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) para el reconocimiento universitario de las carreras de formación docente del Consejo de Formación en Educación (CFE). La resolución, firmada por el ministro Pablo da Silveira, indica que la información presentada fue «incompleta e inconsistente».
Pese a múltiples intercambios y solicitudes de aclaración, no se logró obtener la documentación necesaria para cumplir con los requisitos normativos. La resolución cayó como un balde de agua fría durante una sesión del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP.
El MEC determinó que la información remitida por el Consejo de Formación en Educación, inicialmente era «deficiente», lo que motivó varias solicitudes de ampliación o mejora en al menos seis ocasiones. Sin embargo, las deficiencias señaladas, como inconsistencias en los planes de estudio y falta de información sobre los docentes y sus actividades de investigación, no fueron subsanadas.
El Consejo Consultivo de Formación Universitaria en Educación ni siquiera consideró el estudio de las carreras del CFE debido a la falta de información precisa. Tras más de un año de esfuerzos sin resultados satisfactorios, el Área de Educación Superior del MEC sugirió archivar la solicitud.
El CFE había solicitado el reconocimiento universitario de cinco carreras, pero el MEC inicialmente solo consideró tres: Maestro de Primera Infancia, Maestro de Educación Primaria y Profesor de Enseñanza Media. Estas carreras fueron excluidas por no cumplir con los requisitos documentales.
El mecanismo de reconocimiento universitario fue una alternativa a la creación de una universidad de la educación, una propuesta sin acuerdo político que requiere mayorías especiales. Este mecanismo fue incluido en la ley de urgente consideración remitida al Parlamento en 2020, y era una de las apuestas fuertes de este gobierno en materia educativa.
El archivo de la solicitud ha generado molestia entre las autoridades del MEC hacia el presidente del CFE, Víctor Pizzichillo, quien defiende su actuación con responsabilidad.

