El último adiós a Cacho De la Cruz: un aplauso eterno para el maestro del humor

El silencio se mezcló con los aplausos y las lágrimas en la mañana de este sábado, cuando amigos, colegas y familiares se reunieron en Martinelli para despedir a Cacho De la Cruz, uno de los grandes referentes de la televisión uruguaya. A sus 88 años, el querido conductor partió dejando una huella imborrable en el corazón de quienes crecieron con su humor, su ingenio y su calidez humana.

Entre abrazos y recuerdos compartidos, sus hijos Maxi, Rodrigo, Daniella y Santiago recibieron el cariño de decenas de figuras del medio artístico que se acercaron para decir presente en el adiós. En el ambiente se respiraba emoción y gratitud. Al retirarse los restos, poco después de la una de la tarde, el silencio se rompió con un aplauso cerrado y un grito que lo resumió todo: “¡Maestro, genio!”. Era el reconocimiento sincero de un pueblo que lo sintió suyo.

Y fue entonces cuando su hijo Maxi, con la entereza que solo da el amor, encontró la manera más fiel de homenajearlo. Miró a los presentes, sonrió entre lágrimas y, recordando uno de los clásicos latiguillos de su padre, dijo: “¡Fantástico! ¡Bárbaro!”. En ese instante, la tristeza se transformó en ternura. Cacho se fue, pero su espíritu alegre, su humor inigualable y su legado quedarán para siempre en la memoria colectiva de todo un país.

https://www.facebook.com/share/v/14GCRDzrEWC

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio