María Victoria Varela es maestra de Educación Especial y desde hace 21 años se dedica a trabajar con niños en situación de discapacidad y sus docentes. Es finalista del Latin America Education Medal.
A la Escuela N° 240 de Avenida Italia, que está en la puerta del Parque Rivera, asisten 105 niños en situación de discapacidad que por distintos motivos no pudieron adaptarse al formato de una escuela común. Allí predominan los casos de discapacidad intelectual, pero lo que tienen en común estos chicos es que todos reciben su educación diaria de la mano de maestros de Educación Especial. Pero estos docentes también cumplen un rol itinerante por el que recorren otros centros educativos que necesitan adaptarse para la inclusión de todos los niños.
María Víctoria Varela tiene 45 años, desde hace 21 años es una de estas maestras y hace algún tiempo cumple un rol transitorio en la dirección de la Escuela N° 240.
Más que de educación especial, Varela prefiere hablar de «educación inclusiva»: «Es la que reúne a todos, la que contempla a todos los estudiantes más allá de sus funcionamientos o sus características», define en diálogo con El País.
Por su trabajo como defensora de estos procesos, Varela es hoy una de las diez finalistas del premio Latin America Education Medal que premiará a quien «haya demostrado impacto, liderazgo y vocación en el campo de la educación».
«Hemos logrado en la zona de mi escuela unos equipos de docentes inclusores increíbles», destaca Varela en relación a la Escuela N° 240 que fue la que la llevó a la postulación a este premio.
Al principio, la nominación fue en conjunto ya que los maestros nominaron a la 240 al programa Best School To Work, que da recursos a las escuelas para que estas obtengan una certificación en excelencia académica. La 240 da clases desde inicial a sexto año, y luego acompaña, hasta los 18 años y por medio de talleres, a los adolescentes que no logran insertarse a la educación media.
Pero la 240 no pasó el proceso de la T4 Education que, en cambio, le acercó un formulario y le propuso a Varela postularse al premio Education Medal de Latinoamérica, proceso en el que avanzó y ahora se encuentra entre las diez mejores.
«Lo que me gusta es que se pueda mostrar que en Uruguay también hay personas que están trabajando por la educación inclusiva», asegura y defiende que estas han ido más allá de la teoría y en la práctica son «exitosas».
«Hay escuelas comunes y públicas en nuestro país que tienen muchos estudiantes en situación de discapacidad a los que se les está dando una buena atención educativa», sostiene y celebra: «No es Estados Unidos, no es España, está pasando en Uruguay».
Desde hace algunos años, Varela lleva su entusiasmo por la educación inclusiva a la Fundación Teletón.

