Lejos del ruido político, no cambiamos los contratos: una cosa es una solución consensuada y otra muy diferente una solución impuesta, que termine haciendo daño al mercado y a los usuarios.
Diez días después de lanzado el plan de reestructura de deudas al consumo, las consultas suman 316 mil y se han pactado más de 44 mil acuerdos de refinanciación por parte de casi 34 mil personas. A su vez, 110 mil deudas de menor porte se eliminaron. La iniciativa de la Asociación Nacional de Empresas Administradoras de Crédito (ANEAC) y de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay (ABPU), mediante la web soluciondeuda.com.uy “es una oportunidad única”, asegura Bárbara Mainzer, Directora Ejecutiva de ABPU. A la hora pactada para la entrevista, el feriado del 18 de julio, Mainzer estaba cerrando los términos de un acuerdo con el clearing de informes mientras evacuaba dudas a otros actores e interesados en acceder al sistema. “Está funcionando todo muy bien —asegura— y es una gran oportunidad para empezar a hacer cambios en el mercado financiero”. Se refiere a dar un fuerte impulso ala educación financiera, pero además, a modificar la categorización de los deudores en el sistema. Asume también que “hay cosas en el mercado que no están bien y que es necesario mejorar”, cuando se le pregunta sobre información engañosa al consumidor u hostigamiento de los estudios que persiguen deudores. Le entusiasma pensar en que “mucha gente se sume al plan y pocos reincidan”.

