Las empresas públicas uruguayas cerraron el año 2025 con resultados positivos, aunque con desempeños dispares entre sí.

Mientras ANCAP volvió a registrar ganancias tras un año de pérdidas, UTE consolidó más de una década consecutiva con utilidades.

La petrolera estatal informó que obtuvo ganancias por US$ 72,5 millones en 2025, revirtiendo el resultado negativo de US$ 118,4 millones registrado en 2024. Sin embargo, el balance volvió a evidenciar el impacto negativo del negocio del pórtland, que generó pérdidas por US$ 31 millones y continúa siendo un área deficitaria desde hace más de dos décadas.

Este tema se mantiene en discusión a nivel del Poder Ejecutivo. Días atrás, autoridades de Ancap y representantes sindicales analizaron la situación junto al presidente Yamandú Orsi, instancia en la que se resolvió mantener en suspenso la posible detención de la planta de Paysandú y abrir un ámbito de negociación.

Mejora operativa y recuperación

El resultado positivo de Ancap se explica en gran medida por una mejora en su operativa. La empresa registró ingresos por US$ 2.191 millones y logró reducir sus costos de venta en un 10,9%, impulsada por un mejor desempeño de la refinería de La Teja y un menor costo del crudo.

Esto permitió alcanzar una ganancia bruta de US$ 243 millones, casi triplicando los registros del año anterior. El resultado operativo fue de US$ 60 millones, con el negocio de combustibles como principal motor, generando utilidades por US$ 84 millones.

No obstante, el área del pórtland volvió a ser el principal factor de desequilibrio, acumulando pérdidas superiores a los US$ 30 millones, por encima incluso de las registradas en 2024.

Contexto internacional y abastecimiento

En paralelo, la empresa sigue de cerca la evolución del mercado internacional del petróleo, especialmente ante la inestabilidad en Medio Oriente. Según indicaron sus autoridades, las compras realizadas permitirán contar con un stock de crudo suficiente para aproximadamente cinco meses.

UTE: 13 años consecutivos con ganancias

Por su parte, UTE volvió a cerrar un ejercicio positivo, alcanzando utilidades por US$ 336,9 millones en 2025, lo que marca su décimo tercer año consecutivo con resultados favorables.

Si bien las ganancias se redujeron levemente en términos porcentuales respecto a 2024, el ente mantuvo un sólido desempeño, con un retorno sobre patrimonio del 8,5%, superior al 7,5% registrado por Ancap.

El resultado se apoyó en un aumento de la facturación por ventas de energía eléctrica, particularmente en el mercado interno, así como en una mejora en algunos indicadores financieros. Sin embargo, también se registraron mayores costos, especialmente por la compra de combustibles para generación.

Transferencias al Estado

Un aspecto relevante del balance de UTE es la transferencia de utilidades a Rentas Generales. En 2025, el ente volcó cerca de la mitad de sus ganancias al Estado, en línea con su rol como empresa pública estratégica.

Panorama general

Los resultados de ambas empresas reflejan una recuperación en el caso de Ancap, aunque con desafíos estructurales persistentes, y una continuidad en la solidez financiera de UTE.

El desempeño de las empresas públicas seguirá bajo análisis, en un contexto marcado por factores internacionales, decisiones de política energética y la necesidad de sostener la eficiencia operativa en cada uno de los entes.

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