Ancap dice que la pérdida que se registró en el primer trimestre se explica en parte porque la empresa viene pagando sus importaciones de combustibles “a valores por encima del estimado” por la Ursea.
La parada técnica de la refinería comenzó el pasado 4 de setiembre y se extendió más tiempo del previsto. Durante ese período Ancap tuvo que importar naftas y gasoil para satisfacer la demanda.
Así pudo comparar el costo de las importaciones reales con las del Precio de Paridad de Importación (PPI) que elabora la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) en la hipótesis de que estuviera liberada la importación de combustibles y una empresa le compitiera a Ancap.
El PPI se utiliza como insumo para fijar el precio de los combustibles al público mes a mes.
Según los números que exhibió la petrolera estatal en un taller con medios de prensa, las importaciones de naftas y gasoil que realizó Ancap desde el 27 de agosto al 30 de abril, tuvieron un costo de US$ 11,11 millones superior al que surgía del PPI.
En resumen, las importaciones “han sido más caras” que el PPI que estima la Ursea, dijeron las autoridades del ente.

