El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, admitió que las acciones del gobierno en materia de seguridad no han logrado reducir los homicidios, expresando una «enorme preocupación» por la situación actual y destacando los esfuerzos policiales para resolver el reciente cuádruple crimen en Maracaná.
En una rueda de prensa en Mercedes, el presidente Luis Lacalle Pou reconoció la falta de resultados en las acciones de seguridad del gobierno, especialmente en el ámbito de los homicidios. «Rompe los ojos, tapar el sol con un dedo no se puede», declaró, enfatizando que «no hemos podido con el tema de los homicidios». El presidente señaló que el récord de homicidios alcanzado en 2018 se ha mantenido estable, lo cual considera inaceptable.
Lacalle Pou subrayó que, a pesar de los esfuerzos, el Poder Ejecutivo no ha podido controlar este fenómeno. También rechazó el uso del tema como «plataforma de campaña», haciendo referencia a promesas pasadas incumplidas, como la de Tabaré Vázquez en 2014, quien aseguró que reduciría las rapiñas y hurtos en un 30%, pero estos delitos aumentaron.
En relación al reciente cuádruple homicidio en Maracaná, Lacalle Pou informó que la policía cuenta con «elementos importantes» para resolver el caso, aunque no pudo adelantar detalles para no entorpecer la investigación. Subrayó que este crimen no fue un hecho aislado, sino parte de un conflicto extendido entre determinados grupos de personas.
El mandatario mencionó las diferencias políticas que han surgido en torno a las propuestas de seguridad. Indicó que algunas de las medidas inicialmente rechazadas por la oposición ahora forman parte de sus plataformas, lo cual considera positivo, aunque persisten «discrepancias de base». Criticó algunas decisiones anteriores de la izquierda, como la liberación de presos y la eliminación de antecedentes de adolescentes.
Lacalle Pou enfatizó la dificultad de prevenir ciertos actos de violencia, citando casos donde conflictos triviales terminan en tiroteos. Asimismo, destacó que el sistema carcelario está colapsado, aunque su administración ha estado construyendo nuevas plazas para evitar el hacinamiento. Subrayó la importancia de asegurar la reinserción de los reclusos para evitar la «puerta giratoria» del sistema penitenciario, reconociendo que Uruguay aún está lejos de cerrar cárceles en lugar de abrirlas.

