El artículo de El País titulado «De Bruselas a Brasilia, el debate por la regulación digital: ¿inspiración regulatoria o aislamiento?» analiza cómo el liderazgo de la Unión Europea (UE) en materia de regulación digital, ejemplificado por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), ha influido en países como Brasil. Sin embargo, con la UE enfrentando presiones externas y reconsiderando su enfoque regulatorio, naciones que adoptaron su modelo, como Brasil, se cuestionan si están alineándose con un movimiento global o quedando aisladas frente a las grandes tecnológicas.
Brasil ha seguido el modelo europeo implementando la Ley General de Protección de Datos (LGPD) y proponiendo una Ley de Mercados Digitales (DMA) similar a la de la UE. No obstante, la versión brasileña establece umbrales de ingresos significativamente más bajos y carece de definiciones claras, lo que podría imponer cargas regulatorias a muchas empresas, incluidas startups locales. Esto ha generado críticas sobre la falta de objetivos políticos definidos y la ambigüedad de la propuesta.
Además, Brasil ha enfrentado desafíos con grandes tecnológicas como X (anteriormente Twitter), que se negó a cumplir órdenes judiciales para bloquear perfiles que difundían discursos de odio. Este conflicto ha llevado a intelectuales y activistas a publicar una carta abierta denunciando las presiones de estas empresas sobre el gobierno brasileño y destacando la importancia de construir una infraestructura digital independiente y democrática.
En Europa, se ha planteado la necesidad de reclamar la soberanía digital mediante la creación de infraestructuras digitales públicas y democráticamente gobernadas, que permitan la participación ciudadana y protejan los valores democráticos frente al poder de las grandes plataformas tecnológicas.
En resumen, el artículo destaca el dilema de países como Brasil que, al seguir el modelo regulatorio europeo, enfrentan desafíos tanto internos como externos en su lucha por regular el entorno digital y proteger su soberanía frente a las grandes tecnológicas.

