El ministro del Interior, Carlos Negro, presentará este jueves el Plan Nacional de Seguridad Pública 2025-2030 en medio de un clima de creciente tensión política, luego de que los principales partidos de la oposición decidieran no participar de la instancia convocada por el gobierno. Los partidos Nacional, Colorado e Independiente rechazaron la invitación cursada por el Ministerio del Interior, cuestionando tanto el contenido de la convocatoria como la forma en que se manejó la presentación del documento. En particular, los dirigentes opositores objetaron que en la carta se afirmara que habían participado activamente en la elaboración del plan, algo que consideraron “incorrecto”. El presidente del Directorio del Partido Nacional, Álvaro Delgado, sostuvo que si bien su fuerza política realizó aportes en instancias previas de diálogo, estos no fueron incorporados al documento final. “El plan es responsabilidad del Poder Ejecutivo, por lo que no tiene sentido participar de esta reunión”, afirmó. En la misma línea, el secretario general del Partido Colorado, Andrés Ojeda, cuestionó que el gobierno hiciera público el plan antes de entregarlo formalmente a los partidos. “Si lo van a publicar antes, nosotros sabemos leer”, ironizó. Por su parte, el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres, calificó la situación como “insólita” y criticó la falta de instancias reales de intercambio. El lanzamiento del plan se desarrollará en varias etapas. En primer lugar, será presentado ante el Consejo de Ministros, que se reunirá en la sede de la Sociedad Criolla Elías Regules. Posteriormente, sobre el mediodía, el presidente Yamandú Orsi encabezará una conferencia de prensa junto a Negro, donde se darán a conocer los principales lineamientos de la estrategia. De forma paralela, el documento será publicado oficialmente. Más tarde, el ministro había previsto un encuentro con representantes de todos los partidos políticos para entregar el plan en formato físico y promover un ámbito de diálogo. Sin embargo, la negativa de la oposición deja en evidencia el deterioro del vínculo político en torno a uno de los temas centrales de la agenda pública. Desde el gobierno se reconoce que los primeros meses de gestión transcurrieron con relativa calma en la relación con la oposición, aunque se anticipaba un endurecimiento del clima político. En ese contexto, la figura de Negro comienza a concentrar cuestionamientos, que tendrán un nuevo capítulo el próximo 9 de abril, cuando deba enfrentar una interpelación en el Senado impulsada por el senador colorado Pedro Bordaberry. Hasta el momento, los detalles del plan de seguridad no han sido plenamente divulgados. Según adelantó el propio ministro, la iniciativa apunta a una “nueva forma de hacer seguridad”, con un enfoque de política pública de mediano y largo plazo que trascienda el actual período de gobierno. Negro también planteó la necesidad de superar estrategias centradas exclusivamente en el endurecimiento de penas, apostando a una planificación integral y sostenida en el tiempo. No obstante, la falta de consensos políticos previos a su presentación genera interrogantes sobre su viabilidad y aplicación en el escenario actual.

