Uruguay dará un nuevo paso en el desarrollo de su incipiente sector espacial al integrarse a un programa internacional que impulsa la creación de un satélite que será enviado a orbitar la Luna, una iniciativa que además apunta a fomentar la participación de jóvenes mujeres en áreas científicas y tecnológicas. El proyecto se enmarca en el programa “Shaktisat”, promovido por la organización Space Kids India, con el respaldo de la Organización de Investigación Espacial de la India, una de las agencias espaciales más avanzadas del mundo. La propuesta convoca a países en desarrollo a seleccionar un representante que participará en la construcción del satélite, tras completar una exigente capacitación técnica. En Uruguay, la iniciativa es impulsada por el Centro de Investigación y Difusión Aeronáutica y Espacial, dirigida por la abogada especializada en derecho espacial Mariana García Rodríguez. Según explicó, más de 120 adolescentes uruguayas se inscribieron al programa, que está dirigido a mujeres de entre 14 y 18 años y busca reducir la brecha de género en disciplinas STEM. La capacitación, que ya está en curso, supera las 120 horas de formación en tecnología satelital y cuenta con el acompañamiento de docentes que colaboran de manera honoraria. Una vez finalizado el proceso, se seleccionará a un participante por país, quien viajará a India para integrarse al equipo que desarrollará el satélite con destino lunar. El programa fue declarado de interés por el Ministerio de Educación y Cultura, lo que refleja el respaldo institucional a una iniciativa que combina formación, innovación y proyección internacional. Este avance se da en un contexto global de renovado interés por la exploración lunar, impulsado por misiones como Artemis II, y en paralelo al crecimiento del ecosistema espacial uruguayo, que comienza a posicionarse en la industria. En ese sentido, García destacó la trayectoria del país en el ámbito, incluyendo su vínculo con la Federación Internacional de Astronáutica y la organización de eventos regionales. Asimismo, subrayó que el CIDA-E es el único organismo uruguayo registrado ante dicha federación. A nivel institucional, Uruguay avanzó en la creación de una política espacial con la puesta en marcha de la Comisión de Asuntos Espaciales y la posterior conformación de una Junta de Política Espacial, que reúne a organismos públicos, académicos y tecnológicos para coordinar estrategias en el sector. En el plano productivo, el país ya cuenta con empresas vinculadas a la industria espacial, como Satellogic, que desarrolla satélites de observación terrestre desde Uruguay, y otras firmas interesadas en instalarse para desarrollar nuevas tecnologías. Finalmente, desde el ámbito académico y social se multiplican las iniciativas para acercar la temática a los jóvenes, en un proceso que busca generar un círculo virtuoso entre formación, inversión y empleo. En ese marco, la participación uruguaya en el programa Shaktisat representa no solo una oportunidad educativa única, sino también un paso más en la consolidación del país dentro del escenario espacial internacional.
Uruguay dará un nuevo paso en el desarrollo de su incipiente sector espacial al integrarse a un programa internacional que impulsa la creación de un satélite que será enviado a orbitar la Luna, una iniciativa que además apunta a fomentar la participación de jóvenes mujeres en áreas científicas y tecnológicas. El proyecto se enmarca en el programa “Shaktisat”, promovido por la organización Space Kids India, con el respaldo de la Organización de Investigación Espacial de la India, una de las agencias espaciales más avanzadas del mundo. La propuesta convoca a países en desarrollo a seleccionar una representante que participará en la construcción del satélite, tras completar una exigente capacitación técnica. En Uruguay, la iniciativa es impulsada por el Centro de Investigación y Difusión Aeronáutica y Espacial, dirigido por la abogada especializada en derecho espacial Mariana García Rodríguez. Según explicó, más de 120 adolescentes uruguayas se inscribieron al programa, que está dirigido a mujeres de entre 14 y 18 años y busca reducir la brecha de género en disciplinas STEM. La capacitación, que ya está en curso, supera las 120 horas de formación en tecnología satelital y cuenta con el acompañamiento de docentes que colaboran de manera honoraria. Una vez finalizado el proceso, se seleccionará a una participante por país, quien viajará a India para integrarse al equipo que desarrollará el satélite con destino lunar. El programa fue declarado de interés por el Ministerio de Educación y Cultura, lo que refleja el respaldo institucional a una iniciativa que combina formación, innovación y proyección internacional. Este avance se da en un contexto global de renovado interés por la exploración lunar, impulsado por misiones como Artemis II, y en paralelo al crecimiento del ecosistema espacial uruguayo, que comienza a posicionarse en la industria. En ese sentido, García destacó la trayectoria del país en el ámbito, incluyendo su vínculo con la Federación Internacional de Astronáutica y la organización de eventos regionales. Asimismo, subrayó que el CIDA-E es el único organismo uruguayo registrado ante dicha federación. A nivel institucional, Uruguay avanzó en la creación de una política espacial con la puesta en marcha de la Comisión de Asuntos Espaciales y la posterior conformación de una Junta de Política Espacial, que reúne a organismos públicos, académicos y tecnológicos para coordinar estrategias en el sector. En el plano productivo, el país ya cuenta con empresas vinculadas a la industria espacial, como Satellogic, que desarrolla satélites de observación terrestre desde Uruguay, y otras firmas interesadas en instalarse para desarrollar nuevas tecnologías. Finalmente, desde el ámbito académico y social se multiplican las iniciativas para acercar la temática a los jóvenes, en un proceso que busca generar un círculo virtuoso entre formación, inversión y empleo. En ese marco, la participación uruguaya en el programa Shaktisat representa no solo una oportunidad educativa única, sino también un paso más en la consolidación del país dentro del escenario espacial internacional.