El fenómeno climático de El Niño podría provocar un escenario de temperaturas superiores a lo normal y abundantes precipitaciones en Uruguay durante los próximos meses, especialmente en primavera y comienzos del verano, según advirtieron especialistas y autoridades meteorológicas.
La presidenta del Instituto Uruguayo de Meteorología, Madeleine Renom, explicó que uno de los principales impactos de un evento clásico de El Niño se refleja en el aumento de las temperaturas.
“Siempre se esperan inviernos con temperaturas por encima de lo normal”, sostuvo Renom en un video difundido por el organismo meteorológico.
Asimismo, indicó que el fenómeno también influye en el régimen de precipitaciones, generando lluvias superiores a los valores habituales, principalmente entre octubre, noviembre y diciembre, e incluso extendiéndose hasta enero en algunos casos.
Por su parte, Marcelo Barreiro señaló que los efectos de El Niño suelen ser más intensos durante la primavera y comienzos del verano, aunque aclaró que tienden a disminuir en febrero y reaparecer en otoño.
El especialista adelantó además que podrían registrarse precipitaciones por encima de lo normal durante el otoño de 2027, especialmente en regiones ubicadas al norte del Río Negro, donde históricamente el impacto del fenómeno es mayor.
Barreiro también alertó sobre las consecuencias globales del calentamiento del Océano Pacífico, señalando que este proceso podría contribuir a elevar la temperatura media del planeta. Según explicó, algunos modelos internacionales proyectan que 2027 podría ubicarse entre los años más cálidos desde que existen registros meteorológicos.
En tanto, el meteorólogo Mario Bidegain llamó a mantener la cautela, aunque reconoció que los modelos actuales muestran señales preocupantes.
“No hay que ser alarmistas, pero tampoco dormirse en los laureles”, expresó.
Bidegain recordó que El Niño no ocurre todos los años y explicó que el fenómeno se produce cuando las aguas del Pacífico tropical presentan temperaturas superiores a lo normal. Dependiendo de la intensidad del calentamiento, el evento puede clasificarse como débil, moderado o fuerte.
En ese sentido, sostuvo que las proyecciones para el segundo semestre de 2026 muestran un escenario que podría derivar en un “Super Niño”, similar o incluso más intenso que el registrado entre 2015 y 2016.
Según detalló, algunos modelos meteorológicos manejan anomalías de temperatura oceánica de entre 3°C y 3,5°C por encima de lo normal.
“Podría ser un evento histórico”, afirmó el especialista al referirse a estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
Otro de los meteorólogos que se refirió al tema fue Nubel Cisneros, quien incluso utilizó la expresión “El Niño Godzilla” para describir la magnitud que podría alcanzar el fenómeno y anticipó un verano “muy llovedor”.
De acuerdo a los especialistas, la fase cálida comenzaría a consolidarse en julio y alcanzaría su máxima intensidad durante el último trimestre del año, para luego comenzar a debilitarse gradualmente a comienzos de 2027.
Entre las posibles consecuencias, los expertos advierten por riesgo de inundaciones en ciudades ribereñas, principalmente en el norte del país, además de impactos en la agricultura, el turismo y las actividades productivas.
Finalmente, el meteorólogo José Serra pidió prudencia al analizar las proyecciones, recordando que los modelos climáticos trabajan sobre tendencias y pueden presentar márgenes de error importantes.
“El Niño trae como consecuencias lluvias abundantes, mayor humedad y posibles inundaciones, pero debemos ser extremadamente cuidadosos antes de confirmar la intensidad que alcanzará el fenómeno”, señaló.
Serra explicó además que el calentamiento del Pacífico genera un “río atmosférico” de humedad que viaja desde la región ecuatorial hacia el sur de Brasil y posteriormente influye sobre Uruguay, favoreciendo la formación de precipitaciones y frentes cálidos en la región.
Inumet advierte por posible impacto de El Niño: más lluvias, calor y riesgo de inundaciones en Uruguay El fenómeno climático de El Niño podría provocar un escenario de temperaturas superiores a lo normal y abundantes precipitaciones en Uruguay durante los próximos meses, especialmente en primavera y comienzos del verano, según advirtieron especialistas y autoridades meteorológicas. La presidenta del Instituto Uruguayo de Meteorología, Madeleine Renom, explicó que uno de los principales impactos de un evento clásico de El Niño se refleja en el aumento de las temperaturas. “Siempre se esperan inviernos con temperaturas por encima de lo normal”, sostuvo Renom en un video difundido por el organismo meteorológico. Asimismo, indicó que el fenómeno también influye en el régimen de precipitaciones, generando lluvias superiores a los valores habituales, principalmente entre octubre, noviembre y diciembre, e incluso extendiéndose hasta enero en algunos casos. Por su parte, Marcelo Barreiro señaló que los efectos de El Niño suelen ser más intensos durante la primavera y comienzos del verano, aunque aclaró que tienden a disminuir en febrero y reaparecer en otoño. El especialista adelantó además que podrían registrarse precipitaciones por encima de lo normal durante el otoño de 2027, especialmente en regiones ubicadas al norte del Río Negro, donde históricamente el impacto del fenómeno es mayor. Barreiro también alertó sobre las consecuencias globales del calentamiento del Océano Pacífico, señalando que este proceso podría contribuir a elevar la temperatura media del planeta. Según explicó, algunos modelos internacionales proyectan que 2027 podría ubicarse entre los años más cálidos desde que existen registros meteorológicos. En tanto, el meteorólogo Mario Bidegain llamó a mantener la cautela, aunque reconoció que los modelos actuales muestran señales preocupantes. “No hay que ser alarmistas, pero tampoco dormirse en los laureles”, expresó. Bidegain recordó que El Niño no ocurre todos los años y explicó que el fenómeno se produce cuando las aguas del Pacífico tropical presentan temperaturas superiores a lo normal. Dependiendo de la intensidad del calentamiento, el evento puede clasificarse como débil, moderado o fuerte. En ese sentido, sostuvo que las proyecciones para el segundo semestre de 2026 muestran un escenario que podría derivar en un “Super Niño”, similar o incluso más intenso que el registrado entre 2015 y 2016. Según detalló, algunos modelos meteorológicos manejan anomalías de temperatura oceánica de entre 3°C y 3,5°C por encima de lo normal. “Podría ser un evento histórico”, afirmó el especialista al referirse a estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Otro de los meteorólogos que se refirió al tema fue Nubel Cisneros, quien incluso utilizó la expresión “El Niño Godzilla” para describir la magnitud que podría alcanzar el fenómeno y anticipó un verano “muy llovedor”. De acuerdo a los especialistas, la fase cálida comenzaría a consolidarse en julio y alcanzaría su máxima intensidad durante el último trimestre del año, para luego comenzar a debilitarse gradualmente a comienzos de 2027. Entre las posibles consecuencias, los expertos advierten por riesgo de inundaciones en ciudades ribereñas, principalmente en el norte del país, además de impactos en la agricultura, el turismo y las actividades productivas. Finalmente, el meteorólogo José Serra pidió prudencia al analizar las proyecciones, recordando que los modelos climáticos trabajan sobre tendencias y pueden presentar márgenes de error importantes. “El Niño trae como consecuencias lluvias abundantes, mayor humedad y posibles inundaciones, pero debemos ser extremadamente cuidadosos antes de confirmar la intensidad que alcanzará el fenómeno”, señaló. Serra explicó además que el calentamiento del Pacífico genera un “río atmosférico” de humedad que viaja desde la región ecuatorial hacia el sur de Brasil y posteriormente influye sobre Urugu