El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, cuestionó ante empresarios el “acostumbramiento” existente en Uruguay a que el Estado garantice determinadas condiciones que, a su entender, corresponden al sector privado.
Durante una charla organizada por la Liga de Defensa Comercial, Oddone señaló que existe una “mezcla de ingenuidad y cinismo” entre quienes reclaman un Estado más barato, pero al mismo tiempo solicitan más recursos y beneficios públicos.
Como ejemplo, mencionó el tipo de cambio y sostuvo que los empresarios no pueden esperar que el gobierno les asegure certezas sobre el valor del dólar. En ese sentido, llamó al sector privado a asumir su parte y a tomar mayores riesgos a la hora de invertir.
El ministro destacó que Uruguay cuenta con estabilidad macroeconómica, una inflación controlada, reservas elevadas y el riesgo país más bajo de la región, condiciones que, según afirmó, permiten abandonar posiciones excesivamente conservadoras.
Oddone remarcó que aproximadamente el 80% de la inversión en Uruguay es privada y sostuvo que el papel del Estado debe centrarse en generar estabilidad, establecer reglas claras y mejorar las condiciones para hacer negocios, sin sustituir al sector privado.
También planteó que la discusión sobre competitividad no debe centrarse exclusivamente en el precio del dólar. Señaló como áreas prioritarias la reducción de los costos de la energía, la logística, la reforma del sistema financiero, la desburocratización y una mejor relación entre los contribuyentes y el Estado.
En materia de crédito, advirtió que Uruguay presenta un nivel equivalente a apenas el 30% del PIB, cuando debería ubicarse cerca del 50%, y sostuvo que “el mundo de las tasas bajas terminó”, por lo que empresas y consumidores deberán adaptarse a un escenario financiero diferente.
Finalmente, Oddone defendió el papel de las empresas públicas como UTE, Antel y el Banco República, y llamó a evitar una discusión basada en la confrontación entre lo público y lo privado.
Oddone pidió a los empresarios asumir más riesgos y cuestionó el “acostumbramiento” al Estado El ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, cuestionó ante empresarios el “acostumbramiento” existente en Uruguay a que el Estado garantice determinadas condiciones que, a su entender, corresponden al sector privado. Durante una charla organizada por la Liga de Defensa Comercial, Oddone señaló que existe una “mezcla de ingenuidad y cinismo” entre quienes reclaman un Estado más barato, pero al mismo tiempo solicitan más recursos y beneficios públicos. Como ejemplo, mencionó el tipo de cambio y sostuvo que los empresarios no pueden esperar que el gobierno les asegure certezas sobre el valor del dólar. En ese sentido, llamó al sector privado a asumir su parte y a tomar mayores riesgos a la hora de invertir. El ministro destacó que Uruguay cuenta con estabilidad macroeconómica, una inflación controlada, reservas elevadas y el riesgo país más bajo de la región, condiciones que, según afirmó, permiten abandonar posiciones excesivamente conservadoras. Oddone remarcó que aproximadamente el 80% de la inversión en Uruguay es privada y sostuvo que el papel del Estado debe centrarse en generar estabilidad, establecer reglas claras y mejorar las condiciones para hacer negocios, sin sustituir al sector privado. También planteó que la discusión sobre competitividad no debe centrarse exclusivamente en el precio del dólar. Señaló como áreas prioritarias la reducción de los costos de la energía, la logística, la reforma del sistema financiero, la desburocratización y una mejor relación entre los contribuyentes y el Estado. En materia de crédito, advirtió que Uruguay presenta un nivel equivalente a apenas el 30% del PIB, cuando debería ubicarse cerca del 50%, y sostuvo que “el mundo de las tasas bajas terminó”, por lo que empresas y consumidores deberán adaptarse a un escenario financiero diferente. Finalmente, Oddone defendió el papel de las empresas públicas como UTE, Antel y el Banco República, y llamó a evitar una discusión basada en la confrontación entre lo público y lo privado. El ministro cerró con una definición sobre la estrategia económica del país: “El objetivo no es volvernos más baratos, sino más productivos”, sostuvo, señalando que Uruguay debe competir por calidad y productividad, y no mediante una reducción de salarios.