Los resultados de las pruebas PISA 2025 muestran un desempeño dispar de Uruguay: el país mejoró en Ciencias, se mantuvo estable en Matemática y registró un descenso en Lectura respecto a la evaluación de 2022.
Uruguay obtuvo 444,5 puntos en Ciencias, diez puntos más que en 2022; 404,9 en Matemáticas, cuatro puntos menos, aunque la diferencia no es estadísticamente significativa; y 423,2 en Lectura, siete puntos menos.
En el contexto regional, Uruguay se encuentra junto a Chile entre los países con mejores resultados de América Latina en Ciencias, y también comparte con ese país los desempeños más altos en Matemáticas. En promedio, Uruguay supera al conjunto de América Latina en 46 puntos en Ciencias y 35 puntos en Matemáticas y Lectura.
Sin embargo, persisten importantes dificultades. En PISA 2025, el 64,2% de los estudiantes alcanzó al menos el nivel 2 en Ciencias, mientras que en Matemáticas lo logró el 42,1% y en Lectura el 56,6%. Esto significa que cerca del 58% de los jóvenes no alcanzó las competencias mínimas esperadas en Matemáticas.
Las autoridades educativas también destacaron las brechas socioeconómicas. En Ciencias, solamente el 47,2% de los estudiantes del quintil socioeconómico más vulnerable alcanzó el nivel 2 o superior, frente al 87,6% entre los estudiantes de mayores recursos.
La evaluación fue realizada en Uruguay entre agosto y setiembre de 2025 y alcanzó a unos 6.700 estudiantes de 15 años de 225 centros educativos. Esta generación cursó parte de su trayectoria bajo los cambios introducidos por la denominada transformación educativa.
En cuanto a las tendencias de largo plazo, Uruguay muestra una mejora en Ciencias, mientras que Matemáticas y Lectura presentan una evolución menos favorable. Laura Noboa, coordinadora de PISA Uruguay, advirtió especialmente sobre el descenso en Lectura y su relación con los cambios en los hábitos de lectura y escritura en un contexto de creciente uso de dispositivos digitales e inteligencia artificial.
PISA 2025: Uruguay mejora en Ciencias, mantiene Matemáticas y retrocede en Lectura Los resultados de las pruebas PISA 2025 muestran un desempeño dispar de Uruguay: el país mejoró en Ciencias, se mantuvo estable en Matemática y registró un descenso en Lectura respecto a la evaluación de 2022. Uruguay obtuvo 444,5 puntos en Ciencias, diez puntos más que en 2022; 404,9 en Matemáticas, cuatro puntos menos, aunque la diferencia no es estadísticamente significativa; y 423,2 en Lectura, siete puntos menos. En el contexto regional, Uruguay se encuentra junto a Chile entre los países con mejores resultados de América Latina en Ciencias, y también comparte con ese país los desempeños más altos en Matemáticas. En promedio, Uruguay supera al conjunto de América Latina en 46 puntos en Ciencias y 35 puntos en Matemáticas y Lectura. Sin embargo, persisten importantes dificultades. En PISA 2025, el 64,2% de los estudiantes alcanzó al menos el nivel 2 en Ciencias, mientras que en Matemáticas lo logró el 42,1% y en Lectura el 56,6%. Esto significa que cerca del 58% de los jóvenes no alcanzó las competencias mínimas esperadas en Matemáticas. Las autoridades educativas también destacaron las brechas socioeconómicas. En Ciencias, solamente el 47,2% de los estudiantes del quintil socioeconómico más vulnerable alcanzó el nivel 2 o superior, frente al 87,6% entre los estudiantes de mayores recursos. La evaluación fue realizada en Uruguay entre agosto y setiembre de 2025 y alcanzó a unos 6.700 estudiantes de 15 años de 225 centros educativos. Esta generación cursó parte de su trayectoria bajo los cambios introducidos por la denominada transformación educativa. En cuanto a las tendencias de largo plazo, Uruguay muestra una mejora en Ciencias, mientras que Matemáticas y Lectura presentan una evolución menos favorable. Laura Noboa, coordinadora de PISA Uruguay, advirtió especialmente sobre el descenso en Lectura y su relación con los cambios en los hábitos de lectura y escritura en un contexto de creciente uso de dispositivos digitales e inteligencia artificial. El presidente de ANEP, Pablo Caggiani, sostuvo que los resultados no deben ser motivo ni de celebración ni de alarma, sino una herramienta para identificar problemas y corregirlos. También cuestionó el uso de la repetición como instrumento pedagógico, señalando que los datos muestran efectos perjudiciales para los estudiantes. La encuesta complementaria realizada a los jóvenes también reveló situaciones preocupantes: 15% manifestó haber dejado de comer al menos un día por semana por falta de dinero en el hogar, mientras que el 16% trabaja de forma remunerada tres días o más por semana. En materia de bienestar, el 54% reportó irritabilidad o mal humor semanal, el 52% nerviosismo, el 49% ansiedad y el 36% manifestó sentirse deprimido. Además, el 44% considera que su centro educativo ha hecho poco para prepararlo para la vida adulta. Los resultados dejan así un escenario educativo con avances importantes en Ciencias, estabilidad en Matemáticas, retrocesos en Lectura y persistentes desigualdades vinculadas al nivel socioeconómico, desafíos que deberán ser abordados de cara a las próximas evaluaciones.