El Banco Central del Uruguay (BCU) ajustó sus proyecciones económicas y estima que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá un 1% en 2026, mientras que la inflación cerraría el año en 4,9%, por encima de la meta oficial de 4,5%.
Según el Informe de Política Monetaria correspondiente al tercer trimestre, el escenario económico está condicionado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, el aumento de los precios internacionales de la energía y los efectos de la sequía sobre la producción agropecuaria.
La actividad económica registró una contracción del 0,8% durante el segundo trimestre de 2026. Sin embargo, el organismo destacó el comportamiento favorable de la demanda interna, impulsada por el consumo privado, el crecimiento del salario real, la estabilidad del empleo y la expansión del crédito.
Para 2027, el BCU proyecta una recuperación de la economía, con un crecimiento promedio del PIB del 2,5%. La inflación, en tanto, descendería al 4,1% y posteriormente volvería a ubicarse en torno a la meta del 4,5%.
Ante las presiones externas, el Comité de Política Monetaria resolvió elevar la tasa de interés de referencia al 6%, con el objetivo de evitar que los aumentos temporales de los precios de la energía y los alimentos se trasladen de forma persistente al resto de la economía.
El Niño, otro factor de riesgo
El informe también advierte sobre los posibles efectos del fenómeno climático de El Niño, que podría provocar alteraciones en las precipitaciones y afectar los precios de frutas y verduras durante la primera parte de 2027.
El BCU señaló que la intensidad y duración de estos efectos dependerán de las condiciones climáticas que finalmente se registren. Un episodio más intenso o persistente de lo previsto podría generar nuevas presiones inflacionarias.
Por otra parte, el organismo espera que el precio internacional del petróleo alcance un promedio cercano a los 100 dólares por barril durante el último trimestre de 2026 y luego descienda hacia los 75 dólares al final del período proyectado.

