Un informe del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed) concluyó que los centros María Espínola no registraron mejoras significativas frente a otras instituciones de educación media con características similares. “La aguja se movió muy poco o se movió al revés”, afirmó el presidente del organismo, Martín Pasturino, durante la presentación de los resultados.
La evaluación, realizada entre 2022 y 2025, analizó esta modalidad implementada en 2021, durante el gobierno anterior, con el objetivo de mejorar los aprendizajes, la continuidad educativa y el egreso de estudiantes en contextos de vulnerabilidad. Actualmente, existen 59 centros de este tipo en el país.
Uno de los datos más relevantes refiere a la promoción. En 2024, los liceos María Espínola registraron una tasa del 84,2%, frente al 86% de los centros utilizados como grupo de control. Además, entre 2021 y 2024, la promoción aumentó apenas 0,3 puntos porcentuales en los María Espínola, mientras que en el grupo de control creció 8,4 puntos.
En lectura y matemática tampoco se encontraron diferencias estadísticamente significativas que permitan atribuir mejores resultados a la propuesta. Mientras que la evolución en lectura fue algo más favorable a los María Espínola, en matemática el desempeño favoreció al grupo de control.
El informe también identificó dificultades en la implementación de tutorías. En 2025, estas instancias estaban presentes en el 69,7% de los centros María Espínola, frente al 92,3% de las instituciones del grupo de control. La falta de horas docentes asignadas específicamente a esta tarea limitó su desarrollo.
En cambio, la alimentación apareció como uno de los componentes más destacados. Prácticamente todos los centros María Espínola ofrecían servicio alimentario y cerca del 70% contaba con comedor, frente al 31% de las instituciones del grupo de control.
Pasturino señaló que uno de los problemas fue que varias características del programa ya existían en otras modalidades educativas, lo que dificultó medir su impacto específico.

