La Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) resolvió presentar una denuncia penal contra el exdirector del Hemocentro Regional de Maldonado, Jorge Curbelo, por presuntos hechos delictivos detectados durante su gestión al frente de la institución. Además, el organismo dispuso el inicio de un sumario administrativo y la ampliación de la investigación para determinar si otros funcionarios incurrieron en omisiones al no denunciar las irregularidades constatadas.
La resolución fue adoptada por el Directorio de ASSE el pasado 23 de julio y lleva las firmas del presidente del organismo, Álvaro Danza, y de la vicepresidenta Marcela Cuadrado.
Investigación detectó incumplimientos
De acuerdo con la investigación administrativa realizada por ASSE, se constató un «volumen sustancial» de casos en los que el Hemocentro no comunicó a donantes de sangre que los análisis realizados habían detectado anormalidades significativas compatibles con enfermedades transmisibles.
Según las conclusiones del expediente, la institución incumplió el procedimiento establecido, que obliga a informar a los donantes sobre resultados relevantes para su salud y brindarles las indicaciones necesarias para prevenir consecuencias tanto para ellos como para terceros.
Curbelo había sido cesado en abril
Jorge Curbelo fue removido de la dirección del Hemocentro a fines de abril, luego de permanecer 17 años al frente de la institución, considerado durante años un referente nacional y regional en medicina transfusional.
Tras su cese, el exjerarca rechazó las responsabilidades que se le atribuyen y aseguró que las dificultades del Hemocentro fueron consecuencia de decisiones adoptadas fuera de la institución.
Curbelo sostuvo que el problema se originó en el Servicio Nacional de Sangre, señalando que desde hacía más de un año solicitaban reuniones para coordinar acciones sin obtener respuesta.
También cuestionó la forma en que se resolvió su destitución, afirmando que nunca fue convocado para brindar explicaciones antes de adoptarse la decisión.
Defensa de su gestión
El exdirector defendió el modelo de funcionamiento del Hemocentro y destacó que el intercambio de hemocomponentes con otras instituciones generaba ingresos de entre 700.000 y un millón de dólares anuales, recursos que, según afirmó, contribuían al sostenimiento del servicio.
Asimismo, reconoció que pudieron existir apartamientos de algunos procedimientos administrativos, aunque argumentó que esas decisiones respondieron a la necesidad de mantener operativa la institución ante la falta de personal y de recursos.
Entre otros aspectos, explicó que el uso de horas suplentes fue una herramienta para cubrir la escasez de funcionarios técnicos, indicando que de los 88 trabajadores del Hemocentro, 53 son tercerizados, lo que, a su juicio, dificultaba el funcionamiento con el personal presupuestado.
Repercusiones políticas y jurídicas
El cese de Curbelo generó cuestionamientos desde la oposición. El diputado del Partido Nacional Federico Casaretto anunció la presentación de un pedido de informes para conocer los motivos de la reducción presupuestal del Hemocentro y las razones que llevaron a la destitución del exdirector.
No obstante, un informe elaborado por el área jurídica de ASSE concluyó que durante la gestión de Curbelo existió una administración paralela y arbitraria de la institución. El documento sostiene que el exdirector desconoció de forma sistemática la autoridad del Servicio Nacional de Sangre y gestionó el Hemocentro como si se tratara de un organismo autónomo, al margen del marco normativo y administrativo de ASSE.
Con la denuncia penal, el caso ingresará ahora a la órbita de la Justicia, que deberá determinar si las irregularidades detectadas configuran responsabilidades de carácter penal

