El INR registró 146 internaciones entre enero y setiembre de 2026, frente a 111 en igual período del año anterior. El sistema penitenciario tenía 16.769 personas privadas de libertad y más de 7.300 no estudiaban ni trabajaban.
Las hospitalizaciones de personas privadas de libertad por lesiones sufridas en incidentes o autoinfligidas aumentaron 31,5% en los primeros nueve meses de 2026, según el Monitor Estadístico Mensual del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR).
Entre enero y setiembre se contabilizaron 146 internaciones hospitalarias, frente a 111 registradas en el mismo período de 2025. Del total, 89 correspondieron a lesiones por incidentes dentro de los establecimientos penitenciarios y 57 a lesiones autoinfligidas.
Al cierre de setiembre, la población carcelaria uruguaya alcanzaba las 16.769 personas, 181 más que un año atrás. El máximo de 2026 se había registrado en mayo, con 16.893 internos.
Otro dato preocupante del informe refiere a la rehabilitación: 7.329 personas privadas de libertad no estudiaban ni trabajaban. En total, el 54,98% de la población participaba en al menos una actividad educativa o laboral.
Las diferencias entre establecimientos son significativas. En la Unidad 29 de Libertad, 331 de los 346 internos no figuraban realizando ninguna de estas actividades, lo que representa el 95,7%.
En materia de seguridad, durante los primeros nueve meses del año se registraron 46 fugas y 41 recapturas. También fueron incautados 1.802 celulares, 5.134 armas blancas de fabricación carcelaria y cinco armas de fuego.
En cuanto a las drogas, el INR decomisó 22,9 kilos de pasta base, casi 18 kilos de marihuana y 3,56 kilos de cocaína. Además, hubo 56 personas formalizadas por intentar ingresar estupefacientes a las cárceles, de las cuales 45 fueron mujeres.
El relevamiento también contabilizó 44 fallecimientos bajo custodia entre enero y setiembre: 11 homicidios, nueve suicidios, 17 muertes por causas naturales o patologías y otras siete por accidentes, causas en investigación u otras circunstancias.

