El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil rechazó definitivamente la candidatura de Anthony Garotinho, del partido Republicanos, y dispuso la anulación de los 274.411 votos que obtuvo en las elecciones del domingo, equivalentes al 3,17% del total contabilizado.
La decisión ordena volver a contabilizar los votos en la elección para el gobierno del estado de Río de Janeiro, un procedimiento que podría otorgarle la victoria en primera vuelta a Douglas Ruas, del Partido Liberal.
La candidatura de Garotinho ya había sido rechazada por el Tribunal Regional Electoral debido a una condena por improbidad administrativa, que lo inhabilitaba para competir. Sin embargo, el exgobernador apeló la decisión y pudo participar de los comicios mientras el Tribunal Superior Electoral analizaba su situación.
Tras la primera vuelta, Garotinho solicitó retirar el recurso judicial, pero los ministros del TSE rechazaron ese pedido y continuaron con el análisis del caso.
Durante la deliberación, varios integrantes del tribunal sostuvieron que los votos no podían considerarse válidos porque el candidato no reunía las condiciones legales de elegibilidad. El ministro Dias Toffoli afirmó que, al carecer de los requisitos necesarios, la candidatura debía considerarse inexistente.
La resolución generó cuestionamientos desde la defensa de Eduardo Paes, del Partido Social Democrático, quien disputaba la elección frente a Douglas Ruas. Sus representantes calificaron de oportunista el intento de Garotinho de desistir del recurso después de conocidos los resultados.
Sin embargo, la decisión no fue unánime. Los ministros Ricardo Villas Bôas Cueva y Sebastião Reis defendieron mantener la segunda vuelta, al considerar que una resolución posterior sobre la validez de los votos no debería modificar retroactivamente el resultado electoral.
El caso abrió una controversia jurídica y política en Brasil sobre la validez de los votos emitidos por candidatos cuya situación judicial permanece pendiente durante los comicios.

