La entidad financiera, vinculada al presidente paraguayo, fue intervenida por problemas de solvencia y dejó a millones de clientes sin acceso inmediato a sus depósitos. Ahorristas se movilizan para reclamar la devolución de su dinero, mientras varios directivos se presentaron ante la Justicia.
Paraguay atraviesa una fuerte crisis financiera y política tras la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay, debido a una grave insuficiencia de capital. La entidad, vinculada al presidente Santiago Peña, administra los recursos de más de 2,94 millones de clientes y mantiene importantes fondos públicos y previsionales.
La medida dejó a los ahorristas sin acceso inmediato a sus depósitos, mientras las autoridades trabajan en un mecanismo para garantizar la devolución del dinero. Entre los afectados se encuentran unos 32.000 pensionistas del Instituto de Previsión Social (IPS), que mantiene aproximadamente 355 millones de dólares depositados en el banco.
La crisis provocó además la renuncia del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, y abrió un fuerte enfrentamiento político. Senadores de la oposición anunciaron que promoverán un juicio político contra Peña y su vicepresidente, Pedro Alliana, además de denunciar a las autoridades del organismo regulador.
El mandatario calificó la intervención como un caso particular que no compromete al conjunto del sistema financiero y pidió al Congreso aprobar con urgencia un proyecto de ley que permita utilizar el Fondo de Garantía para iniciar el pago a los ahorristas y asegurar también la devolución de los fondos públicos y de las cajas jubilatorias.
Mientras tanto, ciudadanos autoconvocados realizaron una vigilia frente al Congreso en Asunción para exigir la recuperación de sus ahorros y reclamar responsabilidades políticas. Algunos manifestantes anunciaron que permanecerán movilizados hasta obtener respuestas.
En paralelo, el proceso judicial avanzó sobre la cúpula de la institución.

